Una enfermera del Hospital Rural “Roberto Gandini” de la localidad de José de San Martín denunció haber sido víctima de abuso por parte de un paciente. El agresor asistía diariamente al establecimiento sanitario para recibir curaciones médicas. “Me tocó de una manera que no me puedo olvidar”, expresó.
Tras la denuncia, la justicia dictó una prohibición de acercamiento por el plazo de 30 días contra el sujeto implicado. El incidente ocurrió mientras la profesional cumplía su turno sin presencia de otros trabajadores en el sector de enfermería.
“En ese momento estaba trabajando sola. Mi compañero médico se había ido porque hace guardias pasivas y mi compañera había salido por un pedido de ambulancia”, explicó la mujer en diálogo con Jornada Radio.
La profesional relató que el hombre realizó comentarios sobre su aspecto físico y luego la abordó de manera física. “Me apretó el glúteo y me tocó de una manera que no me puedo olvidar… No podía dejar de llorar, temblaba. Pensé dos veces en salir a comprar; es un pueblo chico y ese miedo queda“, declaró. Al intentar verificar las cámaras de seguridad, se constató que los equipos estaban fuera de servicio por un desperfecto eléctrico previo.
El personal sanitario reclama la presencia de seguridad o portería durante las 24 horas del día. “Somos pocos y a veces toca hacer hasta 12 horas de guardia solos. A partir de las 10 de la noche ya estamos completamente solos en enfermería”, señaló la enfermera.
La denunciante manifestó el temor que persiste tras el episodio ocurrido en el centro de salud. Desde la institución insisten en la necesidad de resguardo para garantizar la integridad de los trabajadores y la continuidad del servicio sanitario. “Pensé en no decir nada, pero después dije: no soy la única que pasa estas cosas. Esto no tiene por qué estar pasando“, aseveró la entrevistada, concluyendo: “Nosotros ofrecemos un trato con calidad humana, pero para eso también necesitamos seguridad. Vamos a seguir peleando para que enfermería tenga resguardo“








