un perito confirmó que había rastros del nene en los autos de dos de los acusados

un perito confirmó que había rastros del nene en los autos de dos de los acusados


El veterinario y perito en odorología forense, Mario Rolando Rosillo, fue contundente ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes al señalar que no existen dudas que dentro de los dos vehículos de los imputados María Victoria Caillava (55) y el ex marino Carlos Guido Pérez (64) los perros detectaron el olor de Loan Danilo Peña (5) en los asientos traseros, pero que no podía establecer cómo llegaron hasta allí esos rastros.

Rosillo sostuvo que en los días posteriores a la sustracción de Loan fue enviado a 9 de Julio por el Ministerio de Seguridad de Corrientes para colaborar con las pericias. Y que lo hizo junto al sargento ayudante Guillermo Romero, que es el guía del can “Arandú”.

El perito, de larga trayectoria, contó que se realizaron pericias sobre los tres vehículos secuestrados: un Volkswagen Voyage de Daniel Oscar Ramírez (51) y Mónica Millapi (37) –ambos también imputados-; y la Ford Ranger y un Ford Ka de Caillava y Pérez. La tarea estuvo a cargo de tres perros entrenados, dos de los cuales habían llegado de Salta.

El testigo detalló que por el hecho que se investigaba dispuso la colocación de gasas esterilizadas sobre los asientos traseros, se cubrió con papel metalizado y se aplicó calor para remover las moléculas y células que pudo haber despedido la víctima. Y que cada muestra fue colocada en frascos rotulados para su posterior cotejo.

Un dato no menor es que para el cotejo con los canes se utilizaron muestras de chicos del mismo sexo y de una edad similar a la de Loan. Y que cada persona tiene una muestra química que genera un olor único.

Rosillo dijo que el trabajo de los perros se realizó en un salón de una escuela de 9 de Julio y que el recinto fue higienizado el día anterior. Además, hubo una supervisión momentos antes de disponer las muestras.

Sostuvo que los testigos y las demás personas que presenciaron la pericia indicaron en qué lugar debía colocarse el frasco que contenía las gasas levantadas de los vehículos. Cumplido este paso, ingresaba el can con su guía y se le hacía olfatear en un frasco otra gasa con el olor obtenido de la ropa de Loan. Luego se lo liberaba y de caso de detectar el olor se sienta o detiene frente a lo que denominó “el objetivo”. “Es lo que llamamos una marcación pasiva”, detalló Rosillo.

Rosillo detalló que los canes Cala y Dina, que son de la Policía de Salta, marcaron el olor de Loan en las muestras tomadas del Ford Ka que Caillava y Pérez usaron al día siguiente de la sustracción de Loan para viajar a la ciudad de Corrientes y luego a Chaco.

En la Ford Ranger con la que el matrimonio estuvo en el almuerzo en la casa de la abuela de la víctima Catalina Peña, en El Algarrobal, el reconocimiento también fue positivo pero por parte de Cala y Arandú, este último un Labrador Retriever de la Policía de Corrientes.

Rosillo dijo que se utiliza el tercer can cuando existe una discordancia en el reconocimiento de los dos primeros. “Pasamos el tercer perro sobre la muestra de la camioneta por decisión mía y no hubo reconocimiento. No era necesario porque ya teníamos una marcación positiva pero decidí hacerlo y se dejó constancia en el acta”, explicó.

El perito enfrentó un extenso interrogatorio del abogado Ernesto González, defensor de Caillava y Pérez. Rosillo pudo explicar con solvencia en lo que González calificó como “contradicciones” y se referían al comportamiento del can al momento de detectar el olor de Loan. “Cuando hablo de comportamiento pasivo, el perro puede sentarse o bien quedar parado al lado de la muestra”, respondió Rosillo.

Lo que no podemos precisar con la pericia es cómo llegó el olor de Loan allí, pero sí que se correspondían con los el chico”, aclaró.

En otro tramo de su declaración criticó brutalmente la labor de una guía y el can que llegó de Paso de los Libres para la búsqueda. El perro fue utilizado para buscar rastros de Loan en el auto de Ramírez y Millapi. “Eso no se puede considerar una técnica pericial. No se hace de esa manera y tampoco hay marcación. Hubo una alta inducción (por parte de la guía) al can”, detalló.

Por su parte, Enzo Di Tella, defensor de Bernardino Antonio Benítez, consultó si se podría haber hallado algún rastro de Loan en una persona que lo haya alzado. “De persona a persona hay una transferencia muy débil” de células, afirmó Rosillo.

Durante la declaración de Rosillo volvieron a generarse fuertes cruces entre el fiscal Carlos Schaefer y algunos defensores. Los mayores cuestionamientos a las preguntas de la acusación provino del abogado Rodolfo Baqué y su colega Ernesto González, quien representa al matrimonio Pérez-Caillava. El presidente del Tribunal, Fermín Ceroleni pidió respeto y acusó a Baqué de tener manifestaciones “impropias”.

Al momento de tener que reconocer su firma, Rosillo advirtió que no había llevado sus anteojos, situación que fue resuelta por el fiscal Schaefer, quien le ofreció los suyos para que viera si les resultaban adecuados. Finalmente el testigo pudo leer un informe y hacer el reconocimiento.

Más testigos

En la audiencia de este jueves también declaró el sargento Silvio Acuña, quien se desempeñaba en la Policía de Goya y el 13 de junio trasladó a personal de Prefectura con visores nocturnos a 9 de Julio para sumarse a la búsqueda de Loan. Luego permaneció allí por disposición de sus superiores e incluso participó de algunos rastrillajes.

El testigo recordó que estaba replegando policías hacia 9 de Julio cuando a través de equipo de comunicaciones del patrullero escuchó que el chico había sido localizado. Sostuvo que eso fue el viernes 14 a la madrugada y que todos se dirigieron hacia la casa de Catalina Peña, donde se constató que era una información falsa.

Acuña dijo que luego de este episodio trasladó a Bernardino Benítez (39) hasta la comisaría del pueblo, sin que le notificaran el motivo.

En tanto, Jorge Medina, que se desempeña como oficial de la Policía Rural de San Roque, declaró que estaba de recorrida por la ruta 22 cuando recibió un llamado de su jefe, que le pedía dirigirse hacia 9 de Julio porque se había perdido un chico en la zona rural.

Contó que llegaron al anochecer y que fue el comisario mayor Nicolás Báez, jefe de la Unidad Regional Goya, quien impartía las órdenes de rastrillaje partiendo desde el naranjal donde Loan había sido visto por última vez esa tarde.

Medina participó de varios allanamientos en la zona de El Algarrobal y también de la casa de Caillava y Pérez cuando se secuestraron los dos teléfonos de la pareja.

El policía recordó que los dos primeros días estuvo en la zona de búsqueda y que luego le encomendaron otras tareas en 9 de Julio, hasta que el caso pasó al Juzgado Federal de Goya.

Mientras que el jefe de la Prefectura de Goya, Waldir Reinaldo Nake, reveló que se enteró de la desaparición del chico el viernes 14 de junio de 2024 cuando se emitió el alerta Sofía. “El día anterior el comisario Báez me llamó para pedirme un visor nocturno para una búsqueda en un campo. Como son equipos costosos, sólo los opera nuestro personal, así que enviamos a un hombre con el aparato ese día”, sostuvo.

El propio Nake con personal de la Prefectura de Goya se sumó al operativo de búsqueda el sábado 15. Incluso aportó piraguas para recorrer las lagunas.

En su declaración, el prefecto dijo que la Justicia Federal les pidió colocar custodia en el hotel donde un grupo de personas había alojado a los principales testigos de la desaparición de Loan. “Era por un posible linchamiento”, dijo y que la labor era “custodiar el perímetro del edificio”.

Al inicio de la jornada, el abogado Marcelo Ponce anunció que Nicolás Gabriel Soria (44), apodado “El Americano”, iba a declarar como imputado, pero finalmente se decidió postergarla para la próxima semana. “Queremos que lo haga al inicio de la audiencia” fue el pedido de abogado sobre el cierre de la audiencia.