Canarias condiciona el fondeo del crucero a que se garantice que el domingo todos sus pasajeros abandonen la isla
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha anunciado este sábado por la noche en el Puerto de Granadilla que no autorizará el fondeo del MV Hondius, el barco afectado por el brote, mientras el Gobierno de España no garantice que todos los pasajeros pueden ser evacuados el domingo. La decisión llega horas antes de que el barco, de bandera neerlandesa, alcance aguas canarias.
Clavijo compareció junto a la presidenta del Cabildo de Tenerife y el alcalde de Granadilla tras una reunión con los ministros Fernando García, Fernando Marlaska y Ángel Víctor Torres, que pocas horas antes habían celebrado públicamente la derivación del buque al puerto tinerfeño. El presidente canario denunció que el encuentro se celebró sin la reunión preparatoria que habían acordado y lamentó que el Gobierno central haya tomado sus decisiones “de manera unilateral” y sin compartir los informes y protocolos que el Ejecutivo autonómico lleva días reclamando.
El Gobierno de España prevé desembarcar a los pasajeros el domingo a lo largo del día para trasladarlos a sus respectivos países, pero al menos dos vuelos —el de Países Bajos y el de Australia— se retrasan, lo que obligaría al barco a permanecer fondeado hasta el lunes. Clavijo propuso una solución que considera “de sentido común”: redistribuir a los pasajeros pendientes —en torno a 40 personas— en los aviones ya dispuestos, que en su conjunto vuelan a menos del 10% de su capacidad. El avión del Gobierno de España, con capacidad para 210 pasajeros, transporta a 14; el de Países Bajos, a 26. Los tres ministros rechazaron la propuesta alegando criterios de la Organización Mundial de la Salud, aunque no aportaron documentación que los respaldase.
“No nos pueden explicar por qué en un avión de 210 pasajeros pueden ir 14 y no pueden ir 34”, afirmó Clavijo, que también descartó, como alternativa, que el buque continúe navegando hasta Países Bajos dado que, según el propio Gobierno central, ninguno de los pasajeros presenta síntomas. “Si están sanos, que sigan en el barco hasta su destino. Si no hay emergencia sanitaria, no hay razón para fondear aquí”, argumentó.
El presidente canario trasladó al presidente de la Autoridad Portuaria de Tenerife la instrucción de no emitir la resolución de fondeo —trámite imprescindible para que el barco pueda atracar— mientras no haya garantía de que la operación concluye en una sola jornada. “Si el Gobierno de España quiere imponerlo, que lo imponga y que asuma las responsabilidades”, advirtió, en referencia a la posibilidad de que el Estado utilice sus propias competencias para forzar la entrada del buque.
Clavijo se mostró “tremendamente decepcionado” con la actitud de los ministros y aludió a la inminente visita del Papa a las islas, a las que llegarán en las próximas semanas, como elemento adicional de precaución. Recordó también que el hantavirus, pese a ser menos contagioso que el COVID-19, presenta una tasa de mortalidad en torno al 50%, y que los únicos controles realizados a bordo hasta ahora son la toma de temperatura y la observación de síntomas.







