Donald Trump, líder de un país en guerra y con el coste de la vida en alza, se dirigió este jueves por la noche a la nación para hablar de las elecciones… de hace seis años. El presidente de Estados Unidos, cuya impopularidad bate récords, lo estaba haciendo también entre líneas sobre la cita con las urnas de dentro de cuatro meses: las legislativas de medio mandato, conocidas como midterms, en la que las encuestas vaticinan un triunfo demócrata que, en el mejor de los casos, Trump está tratando de evitar, y en el peor, no parece dispuesto a admitir.
Trump resucita en un discurso a la nación el bulo del fraude electoral de 2020 y acusa a China de influir en su derrota









