Tres hermanos fallecieron en un violento siniestro vial cuando se dirigían al velatorio de otro hermano en Corrientes

Tres hermanos fallecieron en un violento siniestro vial cuando se dirigían al velatorio de otro hermano en Corrientes


Un trágico choque frontal entre un automóvil particular y un vehículo de transporte de carga se registró en la Ruta Nacional 118, a la altura de la localidad de Colonia Tatacuá. Las tres víctimas perdieron la vida de forma instantánea.

Un brutal accidente vial tiñó de luto las últimas jornadas en la provincia de Corrientes. Las tres personas que perdieron la vida en el trágico hecho fueron identificadas de manera oficial por las autoridades policiales como Faustina Sotelo y Mario Donato Cáceres y María Delia Sotelo, de 62 años de edad y quien se encontraba al mando del rodado menor.

El drama que rodea al siniestro encierra un trasfondo aún más doloroso para su entorno cercano: los tres fallecidos eran hermanos de sangre y se hallaban transitando las rutas de la provincia con destino a la localidad de Santa Rosa. El propósito del traslado era asistir al velatorio de otro hermano, quien había dejado de existir pocas horas antes a raíz de causas naturales.

La magnitud del impacto y las características de la tragedia generaron una profunda consternación en la comunidad correntina y alcanzaron repercusión nacional.

Mecánica de la colisión en la Ruta Nacional 118

El episodio fatal aconteció el pasado viernes 23 de mayo en un horario aproximado de las 19:50. El escenario geográfico de la colisión se situó a la altura del kilómetro 36 de la Ruta Nacional 118, en las inmediaciones del municipio correntino de Colonia Tatacuá.

Por motivos que los especialistas en accidentología vial de la Justicia todavía se encuentran investigando para lograr una reconstrucción fidedigna, el automóvil Chevrolet Corsa en el que se movilizaban los tres familiares colisionó de frente y con extrema violencia contra un camión de la marca Scania provisto de acoplado, el cual circulaba en sentido opuesto.

Como consecuencia directa de la elevada velocidad y la energía liberada en el impacto, el rodado de menor porte experimentó una destrucción total sobre la calzada asfáltica. Este cuadro provocó el deceso inmediato de la totalidad de sus ocupantes con anterioridad a que lograran recibir cualquier tipo de asistencia por parte de los servicios médicos de emergencia.

Actuaciones judiciales y peritajes en el lugar

El vehículo de transporte de cargas de gran tamaño era conducido por un joven de 20 años de edad, identificado por las fuerzas de seguridad con el nombre de Hugo Antúnez, quien resultó completamente ileso tras el fuerte impacto.

Los voceros del operativo policial, desarrollados bajo las directivas del fiscal Carlos Daniel Lezcano, confirmaron de manera oficial que el examen de alcoholemia practicado al transportista arrojó un resultado negativo. Asimismo, los bomberos voluntarios debieron remover los hierros retorcidos del automóvil a fin de proceder al rescate de los cuerpos.

Las tareas de contingencia y los peritajes de rigor se extendieron durante varias horas, demandando la interrupción total de la circulación vehicular sobre la mencionada traza vial.