Tiroteo y dos policías baleados tras el velorio de Tomás Orihuela, el joven que murió luego de ser detenido en Córdoba

Tiroteo y dos policías baleados tras el velorio de Tomás Orihuela, el joven que murió luego de ser detenido en Córdoba

La muerte de Tomás Orihuela, el joven que fue detenido y falleció más tarde este fin de semana, volvió a enfrentar a vecinos y policías en Córdoba. Esta vez, fue en una protesta después del velorio de Orihuela, con tiros contra los agentes de seguridad, dos policías heridos y seis detenidos.

El enfrentamiento ocurrió este miércoles por la tarde, en el barrio Bajo Pueyrredón, del este de la capital provincial. El joven de 19 años murió el lunes luego de varios días de internación tras ser detenido por la Policía de Córdoba y de quedar recluido en la comisaría 6ta. En medio de las acusaciones cruzadas entre la familia y la fuerza de seguridad, la protesta escaló en violencia.

Todo quedó registrado en varios videos que muestran a manifestantes disparando contra los cordones policiales en plena calle.

Alrededor de las 16, fue la propia policía cordobesa la que confirmó que un agente del Grupo Especial de Operaciones Territoriales (GEOT) había sido baleado en la pierna izquierda por los manifestantes, mientras que otro agente fue alcanzado por perdigones de un proyectil disparado por otro policía.

Los identificaron como los sargentos Ariel Brochero y Rubén Rosales. Ambos fueron trasladados al Hospital de Urgencias para que fueran atendidos.

Mientras tanto, en el este de Córdoba capital, la manifestación continuó y la Policía de Córdoba dispensó operativos y cortes totales en la ruta 19 y otras arterias de la zona. Intervinieron también el Equipo de Tácticas Especiales Recomendable (ETER), la Guardia de Infantería y otras fuerzas especiales de la fuerza cordobesa.

Los vecinos, por su parte, denunciaron ante la prensa local que los policías tiraban “gas pimienta hasta a los niños”, según recogió el medio local El Doce.

Seis personas quedaron detenidas luego de la violenta protesta, aunque no trascendió si el tirador que hirió al primero de los agentes se cuenta entre ellos. Horas más tarde, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, visitó a ambos agentes en el hospital y aseguró que ambos evolucionan bien de sus cuadros.

Por otro lado, este miércoles a la mañana se conoció el resultado de la autopsia. El cuerpo de Orihuela no mostraba lesiones compatibles con una golpiza. Sí se comprobaron marcas en el cuello.

Tal como dijo la Policía, la versión oficial de la causa de muerte es asfixio por ahorcamiento. Si bien la fuerza de seguridad sostiene que el joven se quitó la vida con su propio buzo, la abogada de la familia objetó esa posibilidad.

“La lesión que presenta no es compatible con el grosor de un buzo. La herida es fina. Por lo que vimos no tiene lesiones en el resto del cuerpo”, dijo Marta Rizzotti.

Aseguró que hubo “persecución policial” y sostuvo: “Tomás entró a la comisaría caminando y salió con muerte cerebral”.

El martes por la noche familiares, amigos, vecinos y allegados de Orihuela realizaron una caravana de motos a modo de velorio tumbero en honor del joven. Avanzó por la avenida Patria, en el este de Córdoba, hacia la casa de sepelios en que fue despedido, llamada Los Capuchinos. Al menos veinte motos surcaron la avenida Patria, secundadas por una treintena de personas de a pie.

Ya este miércoles, y mientras el Servicio Penitenciario de Córdoba trasladaba a dos hermanos y dos primos de Orihuela hacia la casa de sepelios (donde iba finalizando el velorio), la hermana del joven, Mariana, apuntó contra las autoridades. “Van a decir que mi hermano se quitó la vida… más vale que van a decir eso. Ellos no se van a querer implicar”, declaró en diálogo con Cadena 3.

“Mi hermano estuvo cuatro meses en Bouwer y nunca intentó sacarse la vida ni mucho menos. ¿Por qué lo iba a hacer ahora sabiendo que iba a salir?”, añadió, en relación a la versión oficial, que consignó la asfixia por ahorcamiento producto de un suicidio.