Terror en la estación Sáenz: colapsó una escalera mecánica, dejó 11 heridos y encendió las alarmas sobre el mantenimiento

Terror en la estación Sáenz: colapsó una escalera mecánica, dejó 11 heridos y encendió las alarmas sobre el mantenimiento

Lo que debía ser un simple transbordo matutino en el sur de la Ciudad de Buenos Aires se transformó en una trampa de metal y gritos. La rutina de los pasajeros del tren Belgrano Sur se hizo añicos este lunes cuando una escalera mecánica de la estación Sáenz, en pleno barrio de Nueva Pompeya, colapsó de forma repentina. El estruendo de la falla provocó un efecto dominó que terminó con al menos 11 personas heridas, desatando escenas de pánico en uno de los pasos de transporte más transitados de la zona.

Frente a la emergencia, el Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) montó un operativo relámpago que incluyó el despliegue de 16 ambulancias. Al llegar al andén, los médicos se encontraron con un escenario caótico y tuvieron que organizar un esquema de rescate rápido: seis de los damnificados recibieron curaciones ahí mismo y lograron irse por sus propios medios, mientras que los otros cinco pasajeros se llevaron la peor parte y requirieron derivaciones urgentes.

El parte oficial detalló que los cinco hospitalizados sufrieron politraumatismos de diversa consideración por el violento impacto contra los escalones de chapa. Las sirenas se dividieron para repartir a las víctimas (tres mujeres y dos hombres) entre los hospitales Piñero, Penna y Cecilia Grierson. El dato que más estremeció a los rescatistas fue la presencia de un bebé de apenas un año entre el grupo de afectados, que afortunadamente logró sobrevivir a la brusca caída.

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El titular del SAME, Alberto Crescenti, tomó la palabra poco después de que los equipos lograran evacuar la estación y dio por finalizada la maniobra sanitaria. En diálogo con TN, el médico confirmó que el origen del siniestro fue un “desperfecto técnico” de la maquinaria y catalogó el derrumbe humano como una “caída importante”.

El siniestro en Nueva Pompeya no registró víctimas fatales, pero puso sobre la mesa el peligro que esconde la falta de mantenimiento en la infraestructura del transporte público. Las fallas en este tipo de elevadores pueden convertirse en trampas mortales en cuestión de segundos, un escenario extremo que hace apenas unos meses conmocionó a la sociedad estadounidense con un desenlace que todavía resuena en los tribunales.

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El antecedente fatal que sacudió Boston

Para entender el riesgo real de un accidente de estas características, basta con mirar lo que ocurrió el pasado 27 de febrero en la estación Davis del sistema de transporte de Boston. Allí, un hombre de 40 años llamado Steven McCluskey perdió el equilibrio al final del recorrido, cayó de espaldas y su ropa quedó enredada en la base del mecanismo. Lo que parecía un simple tropiezo se transformó en una asfixia mortal que dejó al descubierto las brutales deficiencias de la red estatal.

Pero el horror de aquel caso no pasó solo por la falla de los sensores de la máquina, sino por la cruda indiferencia colectiva. Los videos de las cámaras de seguridad, que salieron a la luz recientemente a raíz de una investigación criminal, demostraron que McCluskey agonizó atrapado durante más de 20 minutos mientras más de una docena de pasajeros le pasaban por al lado. En medio de esa apatía generalizada, nadie atinó a presionar el botón de parada de emergencia ni se molestó en llamar al 911 para pedir ayuda.

La reacción de la empresa encargada tampoco estuvo a la altura. Los registros oficiales revelaron que un empleado recién frenó la escalera mecánica a las 5:21 de la mañana, más de 20 minutos después de la caída y cuando los servicios de rescate ni siquiera habían sido notificados de la emergencia. Para cuando los bomberos locales lograron destrabar los engranajes, la víctima ya no tenía pulso.

TC/ML