“Tengo que encontrar a alguien a quien odiar”

“Tengo que encontrar a alguien a quien odiar”

En un capítulo más de la dura rivalidad que mantienen desde hace tiempo, el jefe de equipo de Mercedes, el austríaco Toto Wolff, consideró que el británico Christian Horner, quien ocupó ese mismo puesto en la escudería Red Bull durante 20 años y fue despedido el mes pasado, se había comportado “como un imbécil con bastante frecuencia en los últimos 12 o 15 años” que compartieron en la Fórmula 1.

“Él opera con valores completamente diferentes a los míos, pero tuvo un éxito rotundo en lo que hacía. Ahora que se fue, al menos por un tiempo, una auténtica personalidad abandonó el deporte. Era controvertido y divisivo, pero era uno de los personajes principales (de la Fórmula 1). Se podría decir con seguridad que fue tan importante como un gran piloto”, afirmó Wolff en una entrevista publicada la semana pasada en el sitio húngaro Formula.hu.

Wolff y Horner, como cabezas de sus equipos, protagonizaron una guerra en 2021 a la par de la disputa que sus pilotos principales, Lewis Hamilton y Max Verstappen, pujaban por el campeonato de pilotos que finalmente quedó en manos del neerlandés. El enfrentamiento ya es parte de la historia de la Fórmula 1 y la animosidad entre ambos no ha disminuido desde aquel momento.

Sin embargo, Horner ya no forma parte de este universo (al menos en estos días), ya que Red Bull lo despidió en julio, pese a que tenía contrato hasta 2030. Había liderado la escudería desde su génesis, en 2005, y había sido una pieza clave en la obtención de seis campeonatos de constructores y ocho de pilotos (cuatro con el alemán Sebastian Vettel y cuatro con Verstappen).

“Siempre fue una historia interesante. Durante esos años, pero sobre todo en 2021, no se trataba solo de Max y de Lewis, también se trataba de Christian y de mí. Y a veces era muy difícil. Yo siempre decía que me encantaba odiarlo. Entonces, ¿a quién odio ahora? Parece que tengo que encontrar a alguien más”, planteó Wolff, quien ahora es el jefe de equipo con el mandato más largo en la Fórmula 1: trabaja en Mercedes desde 2013.

Más allá de su enfrentamiento con Horner, Wolff también se refirió al rendimiento en esta temporada del británico George Russell y el italiano Andrea Kimi Antonelli, los dos pilotos de Mercedes que debieron asumir la responsabilidad de intentar cubrir el hueco que dejó la partida a Ferrari del séptuple campeón mundial Lewis Hamilton.

“George tuvo un desarrollo maravilloso como piloto júnior de Mercedes en Williams. Era rapidísimo cuando llegó a Mercedes y luego se desarrolló junto a Lewis. El año pasado fue el más rápido y ahora se convirtió en el piloto líder sin ningún problema. Es rapidísimo y superó las capacidades del coche en muchas ocasiones. Para mí, es una superestrella entre los pilotos actuales”, destacó Wolff sobre Russell.

El novato Antonelli, quien el lunes cumplió 19 años, fue una apuesta de alto riesgo de Mercedes. En las primeras seis competencias de la temporada consiguió resultados muy auspiciosos (entre ellos, un cuarto puesto en su debut en Melbourne), pero luego no puedo sostener ese rendimiento y registró cuatro abandonos en las últimas ocho pruebas. Pese a ello, Wolff se mostró satisfecho con el desempeño del italiano.

“Sabíamos lo que significaba poner a un joven de 18 años en el coche. Sabíamos que era muy prometedor, pero también que sería muy, muy estresante. Un joven de 18 años nunca debutó en un coche capaz de ganar carreras. Desde el principio dije que habría días y fines de semana en los que nos volveríamos locos, pero también habría momentos brillantes. Eso es exactamente lo que está pasando. Está aprendiendo, mejorando. A veces comete errores, pero al mismo tiempo es rapidísimo. El proyecto de desarrollo de Kimi Antonelli va según lo previsto”, explicó.