Sol Baumstarh tuvo revancha y se consagró campeona mundial interina de la FIB

Sol Baumstarh tuvo revancha y se consagró campeona mundial interina de la FIB

El estadio de la Federación Argentina de Boxeo como escenario, una caída de su rival, una pelea cerrada y una decisión dividida de los jueces. El libreto fue muy similar al del primer intento mundialista de Sol Baumstarh, salvo porque esta vez tuvo un final feliz para la peleadora de Brandsen, quien el viernes batió por puntos a la estadounidense Yadira Bustillos y se quedó con el título interino mínimo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), que estaba vacante.

Exactamente 14 meses antes, el 5 de abril de 2025, Baumstarh había perdido ante su compatriota Sol Cudos, producto de una muy discutida decisión dividida, en un combate en el que había estado en juego la faja de las 105 libras de la FIB. Ahora el mismo organismo había autorizado un interinato debido a que su monarca, la canadiense Kim Clavel, está cursando los últimos días de un embarazo. Por la corona pujaron la argentina, primera en el ranking, quien el jueves había registrado 47,400 kilos en el pesaje, y la estadounidense, tercera en el escalafón (47,200 kilos).

“La idea es salir a buscar la pelea de entrada, no tengo que especular”, había advertido Baumstarh a Clarín en la antesala del combate. Y así lo hizo. Ya en el primer asalto, un vendaval de golpes de la local, no demasiado prolija pero explosiva, conmovió a la estadounidense, que tambaleó más de una vez y debió recurrir a amarres y escapes para evitar una temprana caída.

Lo que no ocurrió en el primer episodio sucedió en el segundo: un cross de zurda de Baumstarh, la pegadora más poderosa del pugilismo nacional, envió al tapiz a la visitante. Bustillos, visiblemente conmovida, se puso de pie, pero luego debió soportar durante los 70 segundos siguientes un castigo sostenido ante la mirada del árbitro Mario González, quien evaluaba con atención la conveniencia de permitir la continuidad de la pelea.

Con enorme pundonor, la peleadora nacida en Las Vegas capeó esa borrasca, emergió de la oscuridad y, a partir del tercer round, consiguió llevar la pelea hacia el trámite que más le convenía. Aprovechando su mejor técnica y su mayor altura y alcance, comenzó a lanzar combinaciones de dos y tres golpes desde la media y la larga distancia, aunque no rehusó el pleito en la corta, y además mostró una mayor capacidad aeróbica que su rival, quien fue mermando en su rendimiento con el paso de los capítulos.

Así, la Reina, en manejo de la situación, se fue embolsando asaltos a partir de su presión y su mayor volumen de golpes, sobre todo con una izquierda incesante. La Picante, muy cansada, jugó su suerte en el tramo final de la contienda a su potencia, pero si bien sus impactos dañaban más que los de su oponente, llegaban muy esporádicamente a destino.

Después del último campanazo, las matemáticas, en un pleito ajustado, parecían favorecer a la visitante. Sin embargo, dos jueces, Ángel Gorreri y Mariano Soraire, le otorgaron la victoria a Baumstarh 95-94, mientras que el tercero, Antonio Zaragoza, vio ganar a Bustillos 96-92. Cuando el anunciador Juan Acosta leyó el fallo, la emoción de la argentina contrastó con la incredulidad y la frustración de la estadounidense, quien nuevamente se quedó con las manos vacías en su tercer intento mundialista (había perdido con la alemana alemana Sarah Bormann en mayo de 2023 y con la costarricense Yokasta Valle en diciembre de 2025).

“Yo veía esto como algo imposible, pero hay que seguir luchando, no hay que permitir que nada ni nadie te pare”, afirmó después de su victoria la peleadora de Brandsen, quien inició su carrera profesional con seis derrotas en sus primeros nueve pleitos, pero luego ganó en 13 de sus últimas 14 presentaciones. La Picante también reconoció el buen trabajo de su rival: “Fue una pelea muy dura. Ella es muy aguerrida, se venía para adelante, no podía sacármela de encima”.

Con esta victoria, Baumstarh se convirtió en la 39ª campeona en la historia del boxeo argentino, en la segunda en la categoría mínimo (la primera fue Sol Cudos) y en la tercera monarca vigente. Las otras dos son la chubutense Soledad Matthysse (interina superligero de la Asociación Mundial de Boxeo) y la santafesina Evelin Bermúdez, quien el próximo sábado en Orlando expondrá sus títulos de la división minimosca de la FIB, la AMB y la Organización Mundial de Boxeo ante la mexicana Estefany Alegría.