El Gobierno de Singapur pagará a las familias más de 47.000 euros por cada hijo menor de edad, en el marco de un programa de ayudas recién anunciado por el primer ministro Lawrence Wong. Con él, las autoridades de la próspera isla buscan elevar la tasa de natalidad, una de las más bajas del mundo, que amenaza a un país cada día más envejecido. La estrategia es ya conocida en el país asiático: hacer de la crianza un proceso más económico y sencillo, con la esperanza de que las parejas se animen a tener más hijos. Pero la experiencia demuestra que hay límites a lo que estas medidas pueden conseguir.
Singapur ofrece a las familias más de 47.000 euros por hijo en su batalla por impulsar la natalidad








