No hay mucho tiempo para lamentos. Hay que seguir. El rumbo desde el predio de la AFA en Ezeiza está claro: la era post Lionel Messi empezará en tres semanas y hay que preparar la ingeniería, no solo deportiva, sino también administrativa. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre será la fecha FIFA ampliada, esa que permitirá hasta cuatro partidos. La Selección Argentina volverá a jugar por primera vez desde la final del Mundial 2026 y desde que el capitán anunció que dejará el seleccionado después de 21 años. No hay rivales, todavía, pero es un hecho que la Albiceleste jugará en su tierra dos o tres encuentros.
La espera sobre la decisión de Messi involucraba muchos aspectos. Más allá que durante la Copa del Mundo se lo había manifestado a sus compañeros y colaboradores más cercanos, y repetido en el vestuario el día de la derrota en suplementario contra España, se guardaba una esperanza mínima de que recapacitara y eligiera continuar con la Selección hasta la Copa América 2028. Eso no pasó.
A Messi, unas horas más tarde, se sumó Leandro Paredes, más allá que la FIFA lo sancionó con 10 partidos de suspensión por la pelea tras el pitazo final en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey. Nicolás Otamendi, el subcapitán, ya había dejado hace bastante tiempo en claro que el Mundial era su último torneo con la camiseta celeste y blanca.
Ahora bien, la dirigencia de la AFA encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia tiene que trabajar contrarreloj, otra vez. En marzo, se armaron partidos de un bajo orden contra Zambia y Mauritania. La mira vuelve a estar enfocada hacia África, ya que en CONCACAF y Europa hay Nations League, mientras que Asia solo era opción en China -pero con la presencia de Messi- y un agregado en Uzbekistán, que quedará para otra oportunidad.
El primer encuentro sería en el estadio Monumental de River. El segundo se lo disputan entre Rosario -la de Central tiene unos pocos miles de lugares por encima de Newell’s- y el Mario Alberto Kempes de Córdoba. Si los amistosos son tres, habría uno en cada uno.
Un punto importante: la sanción de la FIFA incluyó la reducción al 50% del aforo por cantos discriminatorios. Más allá de la apelación de la AFA, se estima que deberá cumplirlo en estos amistosos.
Hacia finales de la próxima semana, Lionel Scaloni -que anunció que será seleccionador hasta diciembre próximo, cuando vence su contrato, aunque la AFA pretende convencerlo- deberá brindar la lista de convocados. Estará la mayoría de los subcampeones del mundo y habrá un homenaje para Otamendi, tal como ocurrió con Ángel Di María después de la Copa América 2024. Messi, en principio, no viajará. No se descarta que más adelante haya un encuentro específico que marque su despedida formal de la Selección.
Según pudo saber Clarín, será una convocatoria “sábana”, con más jugadores de lo habitual para impulsar la nueva camada que desafiará a la Albiceleste a extrañar lo menos posible al mejor y más determinante jugador de la historia de la Selección.









