Unos 470 kilos de cocaína fueron secuestrado ocultos en una camioneta que transitaba por la localidad tucumana de Río Seco, donde el conductor quedó detenido.
El operativo fue llevado a cabo este jueves por personal de Gendarmería Nacional sobre la ruta nacional 157, donde detuvieron la marcha de una Toyota Hilux roja que se trasladaba desde Famaillá hacia Atahona, en la provincia de Tucumán.
Según fuentes de la fuerza, cuando los gendarmes le consultaron al conductor, de nacionalidad argentina, por el contenido de la carga que transportaba, este respondió con contradicciones e inconsistencias, por lo que inspeccionaron lo que llevaba debajo de la lona de la caja.
Así, los gendarmes, con la asistencia de un car detector de narcóticos, descubrieron unas bolsas de arpillera ocultas detrás de bidones de bidones de combustible. Y al revisar el contenido de las mismas encontraron 449 paquetes que contenían cocaína. En total, se incautaron 470,470 kilos de esa droga.
De acuerdo a los investigadores, los narcos que transportan droga suelen utilizar los bidones de nafta grandes para despistar a las fuerzas de seguridad con los olores.
A su vez, determinaron que el conductor registraba numerosos movimientos migratorios a países limítrofes, por lo que sospechan que pertenecía a una banda narco que ingresa cocaína al país desde el extranjero.
La cocaína secuestrada y el conductor detenido quedaron a disposición del Juzgado Federal 1 de Tucumán por infracción a la Ley 23.737.
“Estamos frente a una investigación de gran envergadura y avanzaremos hasta las últimas consecuencias porque se trata de una estructura dedicada al tráfico de importantes cantidades de estupefacientes”, señaló el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz a medios locales.








