Andy Murray colgó la raqueta a mediados del año pasado, tras su participación en los Juegos Olímpicos de París 2024. Pero no se dedicó a disfrutar del retiro. Poco tiempo después de su último partido, en los cuartos de final del torneo de dobles de la cita francesa, cambió definitivamente la pelotita amarilla por otra blanca más pequeña y comenzó a dedicarle horas al golf. Lo que empezó como un hobbie se convirtió rápidamente en una forma de darle rienda suelta a esa mentalidad competitiva que lo había llegado a ser número 1 del mundo y ganar tres Grand Slams y dos oros olímpicos en pleno apogeo del Big 3 y que seguía intacta tras alejarse de las canchas. Y ahora, el escocés está listo para debutar en su primer torneo profesional.
Sir Andy disputará el primer fin de semana de octubre el Alfred Dunhill Links Championship, un certamen que pertenece al tour europeo -o DP World Tour– y que se juega en tres campos de Escocia, el histórico Old Course de St. Andrews, Carnoustie y Kingsbarns, con un formato especial. Porque tiene dos competiciones separadas: una individual para los golfistas profesionales y otra de equipos, en la que los profesionales hacen pareja con un amateur y que tendrá al británico como protagonista.
“Tengo muchas ganas de que llegue este momento. Es muy especial poder jugar en un evento profesional con todas las letras. Y para un escocés como yo poder hacerlo en Escocia, en un lugar tan único, lo hace aún más excepcional”, afirmó Murray.
“En muchos sentidos, el Old Course se parece mucho a la cancha central de Wimbledon. Ambos tienen el mismo ambiente histórico y una atmósfera que no existe en muchos recintos deportivos del mundo. Será un placer poder saborearlo”, agregó comparando el campo en el que jugará en unos meses con el escenario central del All England en el que levantó el trofeo en 2013 y 2016.
Tennis legend Andy Murray swaps Centre Court for the Old Course as he makes his first appearance in the #DunhillLinks at St Andrews next month
— Alfred Dunhill Links Championship (@dunhilllinks) September 2, 2025
“Jugaba al tenis. Ahora juego al golf”, se lee en la descripción de su biografía en la cuenta oficial de X del escocés, que se tomó muy en serio su nuevo deporte.
Algunas semanas después de decirle adiós al tenis, contó que había comenzado a tomar lecciones de golf con el objetivo de convertirse en un golfista scratch (principiante). Y no le costó mucho llevar su talento y su coordinación ojo-mano del tenis a su nuevo deporte.
En septiembre del año pasado, se animó a participar del Pro-Am de Wentworth, que se celebró en la previa del BMW PGA Championship y que convocó a varias estrellas del mundo del espectáculo y el deporte, como el actor Tom Holland o los ex futbolistas Robbie Fowler y Gareth Bale.
“Estaba bastante nervioso. No sentía los brazos ni las piernas y realmente nunca había golpeado ninguna pelota en un campo ante”, reconoció después de sus primeros hoyos quien desde hace unos meses es embajador de Callaway, una de las marcas más conocidas de productos para la práctica de golf.
Murray siguió los pasos de Rafael Nadal, otro gigante del tenis que se volcó de lleno al golf tras su retiro. Y en la pasada edición de Wimbledon hasta jugó un par de días con Carlos Alcaraz, uno de los muchos tenistas en actividad que también disfruta pasando su tiempo libre en los campos de golf. Y ahora tendrá ahora la chance de jugar en un certamen profesional.
El Alfred Dunhill Championship se disputará entre el 2 y el 5 de octubre. Los estadounidense Brooks Koepka, Bubba Watson y Dustin Johnson, el australiano Cameron Smith, el irlandés Pádraig Harrington y el inglés Tommy Fleetwood son algunos de profesionales que irán por el título individual y una parte de la bolsa de premios de casi cinco millones de dólares. Y Murray integrará la lista de amateurs que se sumarán para el evento por equipos y que en el pasado supo incluir a estrellas como la leyenda de la natación Michael Phelps, el ex boxeador Wladimir Klitschko o el reconocido surfista Kelly Slater.
El certamen, que celebra 40 años en este 2025, disputará sus tres primeras rondas en cada uno de los tres campos sede con los 168 profesionales y los 168 amateurs. Luego se hace el corte y los mejores 60 individuales y las mejores 20 parejas disputarán la ronda final en el Old Course de St. Andrews, en el que el escocés ya estuvo practicando su habilidades.








