Una potente irrupción de aire polar procedente de la Antártida podría provocar un marcado descenso de las temperaturas en gran parte de la Argentina a partir del 19 de junio. Meteorólogos del Servicio Meteorológico Nacional y modelos climáticos anticipan la llegada de una “bomba antártica” que generará heladas generalizadas, nevadas en zonas cordilleranas e incluso registros térmicos por debajo de los valores habituales para la época del año.
Los primeros análisis muestran que las provincias más expuestas al impacto inicial del sistema de frente frío proveniente de la Antártida serían: Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén, La Pampa, Mendoza, San Luis y el sur de Buenos Aires.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
En la Patagonia podrían registrarse mínimas inferiores a los -10 °C, mientras que localidades del centro argentino tendrían marcas cercanas o inferiores a 0 °C, según los pronósticos preliminares del SMN.
Aunque el término “bomba antártica” no constituye una denominación técnica utilizada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), suele emplearse para describir ingresos abruptos de aire de origen polar o antártico que producen un desplome significativo de las temperaturas en pocas horas.
Los especialistas señalan que, a medida que avance la masa de aire frío, otras provincias del centro argentino también podrían experimentar un importante descenso térmico.
La llegada del aire antártico se producirá luego de varios días marcados por lluvias, humedad y condiciones relativamente templadas en amplias zonas del país. Este contraste, favorecerá un cambio brusco en el estado de la atmósfera, generando una transición rápida hacia un escenario plenamente invernal.
Calor anómalo y lluvias: qué puede provocar la llegada de El Niño en la Argentina
¿Por qué se generará la denominada “bomba antártica”?
La formación de la denominada “bomba antártica” suele estar asociada al desplazamiento de una masa de aire muy fría desde las altas latitudes del ‘continente blanco’ hacia Sudamérica. Cuando un sistema de alta presión se fortalece sobre el Pacífico Sur o sobre la propia Antártida, puede actuar como un mecanismo de empuje que canaliza aire extremadamente frío hacia la Patagonia y posteriormente hacia el centro del país.
Los meteorólogos del SMN explican que “la presencia previa de sistemas de tormentas o frentes fríos ayuda a despejar la atmósfera y facilita la instalación posterior de aire seco y muy frío”.

A esto se suma la configuración de los vientos en niveles altos de la atmósfera. Cuando las corrientes predominantes favorecen una circulación meridional, es decir, de sur a norte, el aire polar encuentra menos obstáculos para avanzar sobre el territorio argentino.
PM








