Sin jugar y sin siquiera haber viajado a Guayaquil, Lionel Messi le dio una alegría más a la Selección Argentina pese a llevarse una derrota por 1 a 0. Con su doblete ante Venezuela del jueves pasado se convirtió por primera vez a sus 38 años en el máximo goleador de unas Eliminatorias Sudamericanas, con 8 tantos. El colombiano Luis Díaz (7) podría haberlo alcanzado pero no anotó ninguno de los seis goles de su seleccionado contra la Vinotinto. El boliviano Miguel Terceros, autor del penal que le dio el triunfo a su equipo ante Brasil también quedó segundo, con 7.
Se cansó de coleccionar récords, pero increiblemente le faltaba llenar ese casillero. Pues bien, el mejor futbolista del mundo todo lo puede. Y hora también puede decir que se dio el gusto de ser el pichichi de las Elimintorias, justo en las últimas de las seis que jugó a lo largo de su carrera.
Además, ya era el goleador histórico en partidos de cada una de las ediciones de las Eliminatorias que disputó, con 36 conversiones, y entre el sábado y el martes un tal Cristiano Ronaldo sumó tres con Portugal para llegar a 39 y ser el máximo de todos los tiempos, junto al guatemalteco Carlos Ruiz, si se cuentan las clasificatorias mundialistas de las cinco confederaciones.
A nivel de Selección, es el goleador histórico con 114 tantos, el jugador con más presencias (193) y quien más títulos ganó con la Mayor (cuatro, junto con Ángel Di María y algunos más de este ciclo exitosos).
Con todos estos números inigualables, resultaba paradójico que nunca había podido quedar al tope de la tabla de artilleros de una sola edición de las Eliminatorias. Ahora al fin lo logró con sus ocho gritos en los 12 de los 18 partidos que jugó.
En su primera participación, camino hacia Alemania 2006, no marcó en los tres cotejos que jugó. Pero después siempre se hizo presente en la red: 4 rumbo a Sudáfrica 2010, 10 en las clasificatorias a Brasil 2014 (el goleador fue Luis Suárez con 11), y había hecho 7 tantos para Rusia 2018 y Qatar 2022. Ahora, a los 38 años, el capitán argentino se dio un gustito más entre tantos gustos.








