La posible injerencia rusa en el referéndum de 2016 volvió a poner bajo la lupa las circunstancias que llevaron al Reino Unido a abandonar la Unión Europea. Según explicó la periodista Marta Núñez, información atribuida al servicio de inteligencia británico MI5 apunta a una campaña de influencia mediante contenidos contrarios a la integración europea, difundidos a través de medios de comunicación y redes sociales.
“Se asume que Rusia quería que el Reino Unido se separara de Europa“, señaló Núñez, al describir el objetivo que se atribuye a esa presunta intervención. La periodista analizó las denuncias y sus implicancias en Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Las denuncias sobre la influencia rusa en el Brexit
Entre los argumentos difundidos figuraban advertencias sobre un aumento de la inmigración, los costos de la burocracia europea y las supuestas consecuencias económicas de permanecer en el bloque.
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La periodista indicó que parte de esos mensajes circuló en X, anteriormente Twitter, y sostuvo que las denuncias reabrieron el debate sobre el papel de la desinformación en la decisión electoral.
Núñez también destacó que el resultado del referéndum estuvo atravesado por diferencias sociales y educativas. Según explicó, las encuestas identificaron contrastes entre quienes tenían mayores herramientas para evaluar las fuentes de información y quienes podían resultar más vulnerables a mensajes engañosos.
“Se dijeron muchas cosas incorrectas, totalmente incorrectas, y nunca se hizo claro un estudio de lo que iba a pasar después“, afirmó.
Desinformación y divisiones sociales detrás del Brexit
La periodista mencionó además el caso de Gales, una región con dificultades económicas en la que sectores de la población votaron contra la permanencia en la Unión Europea, pese a que algunas actividades, como la agricultura, recibían ayudas del bloque.
En su análisis, también señaló la persistencia de sectores conservadores que reivindican una identidad nacional excluyente. Como ejemplo, recordó una frase que, según contó, escuchó en el Reino Unido: “Británico puede ser cualquiera, inglés no“.
Las consecuencias de la salida y el acercamiento a Europa
La ruptura modificó los vínculos laborales, educativos y económicos entre el Reino Unido y los países europeos. Durante la entrevista se destacó que numerosos ciudadanos del continente viajaban a territorio británico para trabajar, estudiar o aprender inglés, oportunidades que se vieron condicionadas por las nuevas reglas posteriores al Brexit.
Núñez consideró que la percepción sobre la relación con Europa podría estar cambiando y planteó la posibilidad de avanzar hacia nuevos acuerdos entre ambas partes.
“Yo pienso que como que está cambiando un poco la mentalidad y que se está inclinando hacia acuerdos que puedan establecerse con Europa“, concluyó.
Las denuncias sobre la presunta injerencia extranjera suman así un nuevo capítulo a la discusión sobre el referéndum, sus motivaciones y las consecuencias de una decisión que transformó la relación del Reino Unido con el continente europeo.








