Mientras el Fondo Monetario Internacional plantea cambios en el esquema tributario argentino, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) remarcan que las prioridades del sector productivo pasan por otro lado. Salvador Femenia afirmó que las modificaciones sobre el Impuesto a las Ganancias o el Monotributo no resolverán los problemas estructurales que afectan a las pequeñas y medianas empresas.
“Nosotros pretendemos que se reedite el consenso fiscal entre Nación y provincias, y provincias y municipios“, explicó el dirigente, quien destacó que la clave pasa por coordinar políticas tributarias entre los distintos niveles del Estado.
En ese sentido, fue contundente al rechazar una ampliación de la carga sobre trabajadores y contribuyentes. “Creo que tocar Ganancias significa afectar el consumo que está bastante decaído“, advirtió. Además, sostuvo que en un contexto donde los salarios reales todavía no muestran una recuperación sostenida, incrementar la presión fiscal no sería una medida conveniente.
Ingresos Brutos, el principal reclamo de las pymes
Para Femenia, el mayor problema que enfrenta actualmente el sector productivo está vinculado a los impuestos provinciales y municipales. “Lo que más complica a la rentabilidad de las empresas que ha caído bastante es el impuesto a los Ingresos Brutos, los impuestos provinciales y tasas municipales“, señaló.
El representante de CAME explicó que uno de los aspectos más perjudiciales son los regímenes de retenciones y percepciones anticipadas. “La parte más nociva del impuesto a los ingresos brutos son los regímenes de retenciones y percepciones“, afirmó.
Según detalló, este mecanismo genera importantes saldos a favor que las empresas tienen dificultades para recuperar. “Esos saldos a favor son parte del capital de trabajo de las pymes que realmente escasean“, indicó, alertando sobre el impacto financiero que esto provoca en miles de empresas.
Además, destacó que el denominado efecto cascada encarece significativamente los productos. “Tiene una injerencia final en el precio del producto muy alta, en algunos casos puede llegar al 20% o más“, aseguró.
Consenso fiscal, presión tributaria y expectativas de reforma
Femenia insistió en que la discusión no debería centrarse únicamente en bajar impuestos, sino en mejorar la calidad del sistema tributario. “Es un impuesto malo, no lo digo yo, lo dicen los grandes tributaristas de Argentina“, expresó al referirse a Ingresos Brutos.
Respecto de una futura reforma fiscal, manifestó expectativas moderadas. “Tenemos la expectativa de que este año se pueda empezar a tratar una reforma impositiva“, señaló. Sin embargo, advirtió que cualquier avance deberá contemplar la presión tributaria consolidada que ejercen Nación, provincias y municipios.
Finalmente, remarcó que la solución requiere acuerdos políticos amplios. “Acá tiene que intervenir la política, esto es un acuerdo político“, afirmó. Y concluyó con una definición que resume el reclamo histórico de las pymes: “La presión tributaria tiene que ser de otra manera, tiene que tener más calidad. Así estamos mal y es una de las razones del costo argentino“.







