“Salgo de todas mis deudas con una cajita de esas”

“Salgo de todas mis deudas con una cajita de esas”

-Mañana tenemos la quema, capaz rescate algo. ¿Vos tenés el conecte para que se vaya rápido?

-Al toque, al toque, al toque, al toque. Un pasamano de una.

El diálogo, por mensaje de WhatsApp, fue rescatado por la Justicia Federal de Chaco. En él, dos agentes de la División Operaciones Metropolitanas de la Policía de Chaco coordinan cómo, al día siguiente, robarían parte de la cocaína incautada en tres causas antes de que fuera incinerada por las autoridades. Saben que la mercancía es valiosa y están eufóricos.

-¿Vos estás en la quema del merengue? Rascale algo, pa zafa.

– Sí ¿por? ¿Querés un poco?

-Te hablo al privado. Salgo de todas mis deudas con una cajita de esas. Fijate que el coso sea blanco nomá, y que tenga el delfincito arriba.

Estos diálogos se rescataron después de que el robo de la droga fuera detectado por el secretario del Juzgado Federal N° 2 de Chaco el mismo 18 de diciembre de 2025 en el que debía hacerse la quema del estupefaciente.

Con muy poco disimulo, los policías -que debían llevar las cajas con droga de la balanza de pesaje a la caja de una camioneta Hilux- metieron 9 ladrillos en el asiento trasero del vehículo. Su idea era que nunca llegaran al polígono de tiro de la Policía de Chaco, donde serían incinerados.

Una maniobra muy vulgar que fue detectada por el secretario judicial a simple vista. Este ordenó detener todo y hacer un nuevo pesaje.

Ante esto, los policías fingieron demencia, no hicieron caso y arrancaron la camioneta. Pero el secretario se impuso y un primer pesaje, a uno de los secuestros, detectó el faltante de un kilo en relación al acta.

Con una orden judicial, se registró la Hilux y allí aparecieron 9 ladrillos (9,490 kilos de cocaína). Uno de ellos ya estaba en la mochila de uno de los policías.

Ha quedado acreditado que los Sres. Cabo Primero Gustavo Andrés Quizama, Subcomisario Franco Andrés Ramírez, Cabo Primero Juan Nicolás Almirón Núñez, Cabo Néstor Ariel Urne Canteros, Sargento Gustavo Jesús Acosta y el Comisario Rubén Héctor César Alegre, asistieron en fecha 18 de diciembre de 2025, al Polígono de Tiro de la Policía de la Provincia del Chaco, en el marco del procedimiento de incineración de material estupefaciente organizado por la Policía del Chaco“, dice la acusación fiscal.

En ella también se incluye a los cabos Gastón Villalba y Francisco García.

Fue, en ese contexto, en que los funcionarios mencionados anteriormente llevaron a cabo la sustracción de material estupefaciente que tenía como objeto ser incinerado, quitándolo de la esfera de custodia oficial, para introducirlo a su esfera de custodia personal, para así tenerlos con la finalidad de, posteriormente, introducirlos en el mercado ilícito“, detallaron los fiscales Patricio Sabadini y Ruth Hilgenberg.

Sabadini y Hilgenberg, debido al nuevo sistema acusatorio, ya pidieron condenas de entre 8 y 15 años de prisión para los policías.

Para ellos, el comisario Alegre fue el organizador del episodio al que calificaron como “peculado” (apropiación indebida de algo por parte de un funcionario) y “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por el número de personas y por tratarse de un funcionario público”.

El plan era burdo y saltó por los aires.

Los policías hasta habían pensado en tener panes hechos con yeso por si la cosa se complicaba. Los mensajes:

-Y cada uno tiene q hacer su jugada.

-Pero para mí allá es el dato y bueno si tenés yeso obviamente. Si podés cambiar, le metés.