El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, ha anunciado su vuelta al cargo este viernes, después de tres meses y medio apartado del Palacio de Gobierno. Rocha dejó su puesto tras las acusaciones de la justicia de Estados Unidos, que lo vinculan con el Cartel de Sinaloa. “Es mi deber cumplir con el mandato de las y los sinaloenses, quienes me eligieron como titular del Poder Ejecutivo para gobernar hasta el 31 de octubre de 2027″, ha dicho Rocha. “Durante el lapso que comprendió mi licencia temporal del cargo que solicité al Congreso del Estado el día 1 de mayo de este año, me puse a la orden del sistema de justicia de nuestro país para ser investigado de las falsas acusaciones”, ha añadido.
Inesperada, la vuelta de Rocha reactiva una de las grandes polémicas del relato binacional de México y Estados Unidos en los últimos meses, las acusaciones contra el gobernador y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de su gabinete y del gobierno de Culiacán, la capital estatal. La Fiscalía de Estados Unidos les acusa de conspirar con líderes del Cartel de Sinaloa para exportar grandes cantidades de narcóticos al otro lado de la frontera a cambio de sobornos. Rocha siempre ha negado los cargos, pero aceptó dejar la gubernatura de manera temporal para que le investigaran.
En estos meses, Rocha, de Morena, acudió a declarar ante la Fiscalía General de la República en México. Otros de los acusados optaron, sin embargo, por cruzar la frontera y acercarse, de una u otra manera, a las autoridades estadounidenses. Es el caso del que fuera secretario de Seguridad de Rocha, el general retirado Gerardo Mérida, que se entregó a la justicia del país vecino. Y también de Enrique Díaz, secretario de Finanzas del gobernador de 2021 a 2024, cuando renunció por motivos personales. En ambos casos, sus movimientos parecen apuntar a algún tipo de colaboración con el Gobierno de Donald Trump.
Rocha ha anunciado su vuelta en un mensaje en sus cuentas de redes sociales. Este mismo viernes, el gobernador ha llegado al Palacio de Gobierno de Sinaloa. Como primer acto de vuelta, ha acudido a saludar a madres buscadoras del colectivo Madres en lucha por tu regreso a casa, que mantenía una manifestación a las afueras del recinto. El político no quiso dar declaraciones a la prensa en el lugar, pero en las redes añadió: “Después de 112 días de investigación, como la propia Fiscalía General de la República lo ha informado ya, en conferencia de prensa ante los medios de comunicación, que no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna (…) Soy ajeno e inocente de las patrañas que se han urdido en mi contra”.
El regreso de Rocha Moya sucede en medio de la detención de Fausto Corrales Rodríguez, principal testigo vivo del presunto secuestro de Ismael Zambada García, El Mayo, y del asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, principal opositor político del hoy gobernador de Sinaloa.
Dichos crímenes ocurrieron en el rancho Huertos del Pedregal, donde, de acuerdo con una carta pública que hizo El Mayo y que se compartió por su abogado Frank Perez. Esa misma carta ha sido verificada por la Fiscalía General de la República (FGR) y es la que ha prevalecido como lo más apegado a la verdad. En esa misiva señala tres aspectos clave: Zambada fue llevado a Estados Unidos en contra de su voluntad, que sus escoltas eran policías de la Fiscalía General del Estado y que había ido al rancho para resolver un problema político por la Universidad en el que estaban invitados Cuén Ojeda y el gobernador de Sinaloa.








