Un intento de robo a un prestamista terminó con una secuencia inesperada en Mendoza. Un delincuente disparó contra el hombre al que pretendían asaltar. La bala le atravesó el tórax y, después de salir de su cuerpo, alcanzó a uno de los propios ladrones que estaba a pocos metros. Este segundo herido murió poco después.
El violento episodio ocurrió la noche del 24 de septiembre, alrededor de las 20:15, en Guaymallén, en el Gran Mendoza. La víctima, Enzo Ademir Ortiz Contrera, de 33 años, es señalada en la investigación como un presunto prestamista.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, Ortiz Contrera estaba en su casa cuando una persona conocida llamó a la puerta. Cuando salió, aparecieron hombres armados. Lo golpearon y se produjo un forcejeo. Fue entonces cuando uno de los atacantes habría efectuado un disparo con una pistola calibre 9 milímetros.
La bala ingresó por el sector izquierdo del tórax del prestamista y salió de su cuerpo. Pero su recorrido no terminó allí: el proyectil siguió su trayectoria y alcanzó a Rodolfo Miguel Mora Aguiar, de 58 años, quien, según la nueva hipótesis de los investigadores, integraba el grupo que había ido a cometer el asalto.
El presunto prestamista quedó gravemente herido, pero consiguió salir de la casa y caminar hasta una estación de servicio cercana, ubicada en la zona de Bandera de los Andes e Hilario Cuadros. Allí pidió ayuda. Un conocido lo trasladó al Hospital Italiano y posteriormente fue derivado al Hospital Central, el principal centro público de alta complejidad de Mendoza. Permanece internado y su estado fue informado como reservado.
Los asaltantes escaparon sin concretar el robo, porque uno de los integrantes de la banda estaba herido.
Según la investigación, Mora fue subido a un Fiat Idea azul oscuro en el que escapó el grupo. Al volante iba Solange del Carmen Muñoz Morandé. También viajaban Leonardo Adrián Aguiar Irusta y Humberto José Suárez Loria.
Unos 50 minutos después del ataque, cerca de las 21.05, el auto llegó hasta un descampado situado dentro de un barrio en construcción, en la zona de Liniers y Bruno Morón, en Maipú, otro departamento del área metropolitana de Mendoza.
Las cámaras de seguridad captaron el momento en que uno de los ocupantes bajó a Mora y lo dejó en el lugar. Cuando llegó la Policía, el hombre ya estaba muerto. Tenía una herida de bala en el pecho, sangre en las manos y escoriaciones en el rostro.
En un principio, los investigadores creyeron estar frente a dos casos diferentes: por un lado, un prestamista baleado durante un intento de robo en Guaymallén; por el otro, un hombre asesinado y abandonado en Maipú.
Las pericias modificaron esa hipótesis. Los supuestos fogonazos resultaron ser reflejos de luces y los investigadores comenzaron a reconstruir hacia atrás el recorrido del Fiat Idea. Así llegaron hasta Guaymallén.
El seguimiento de las cámaras ubicadas en distintos puntos de Guaymallén y Maipú, permitió comprobar que el mismo auto estaba vinculado con los casos policiales.
A eso se agregó un dato decisivo: en el domicilio del prestamista se había encontrado una vaina servida calibre 9 milímetros y la reconstrucción estableció que Mora había resultado herido durante aquel mismo ataque.
La hipótesis que sostiene ahora la Fiscalía es que Suárez Loria habría disparado contra el prestamista y que el proyectil, después de atravesarlo, alcanzó accidentalmente a Mora. Suárez no habría tenido intención de disparar contra su compañero: Mora quedó detrás de la víctima y fue herido.
De esta manera cayó la primera teoría, que apuntaba a que Mora había sido llevado a Maipú para ser ejecutado por algún conflicto previo. Para los investigadores, en realidad fue baleado durante el robo frustrado y sus propios compañeros lo trasladaron en el auto hasta abandonarlo en el descampado.
El seguimiento del Fiat Idea permitió primero detener a la conductora del vehículo, y a Aguiar Irusta, familiar de Mora. El auto también quedó secuestrado.
El último sospechoso que permanecía prófugo era Suárez Loria. Fue localizado este lunes por efectivos de la División Homicidios en El Resguardo, un asentamiento de Las Heras, al norte de la ciudad de Mendoza. La Justicia allanó una vivienda vinculada con el detenido y secuestró un teléfono celular y un par de zapatillas que serán incorporados como prueba.
Los tres sospechosos quedaron a disposición de la fiscal de Homicidios Andrea Cecilia Lazo, quien conduce una causa que reúne el asalto al prestamista y la muerte de Mora.









