El partido entre Independiente y Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Sudamericana disputado en Avellaneda tuvo un final aberrante debido a las escenas de violencia que se vivieron en la tribuna popular donde se encontraba la parcialidad visitante, que viajó desde el país trasandino.
Los videos y las fotos del horror en el estadio Libertadores de América ya recorren el mundo y hasta la FIFA, a través de su presidente, Gianni Infantino, se expresó condenando lo ocurrido y pidiendo sanciones ejemplificadoras de parte de la Conmebol. Mientras tanto, en Chile hay preocupación por el estado de salud de los hinchas heridos e incertidumbre por el paradero de otros que perdieron comunicación en medio de los incidentes.
Mientras las autoridades analizan lo sucedido en busca de determinar los responsables, los organismos de seguridad dieron a conocer la lista de heridos, que se recuperan en tres hospitales de la zona, y el centenar de detenidos que espera una resolución y fueron derivados a distintas comisarías.
En el Hospital Fiorito, el de mayor complejidad en la zona, fueron ingresados 12 heridos, de los cuales el que presenta mayor gravedad es Gonzalo Alfaro, el hincha al que se ve cómo lo arrojan desde la tribuna pero que “está fuera de peligro” según reveló el presidente del club chileno. Del resto, Jaime Mora presentó una fractura, Brayan Martínez llegó con una puñalada la mayoría con politraumatismos: Pablo Mora, Ignacio Castro, Diego Trujillo, Sebastián Aliste, Fernando Ortiz, Hian Abreu, Carlos Mesa, Román Silva y Victoria Neira. Todos ellos irán recibiendo el alta con el correr de las horas.
En el Hospital Presidente Perón de Avellaneda se recibieron tres hinchas sin riesgo vital: Andrés Villalobos (traumatismo de cráneo), Diego Montero (apuñalado en tórax superior y traumatismo de cráneo) y Renato Urbina (traumatismo de cráneo).
En tanto, el Hospital de Wilde informó que cuatro simpatizantes chilenos fueron atendidos en la guardia: Joaquín Vaina, Rubén Torres, José Acuiada y Patricio Valenzuela.
Según el informe elevado por la Comisaría 1° de Avellaneda, los incidentes comenzaron minutos antes del inicio del partido entre Independiente y Universidad de Chile, cuando un grupo de hinchas visitantes incendió una butaca en la tribuna Sur Alta. Más tarde, a los 34 minutos del primer tiempo, tras el empate de Independiente, los simpatizantes de la U de Chile rompieron instalaciones del estadio, arrojaron objetos contundentes desde la parte superior hacia la parcialidad local y también contra el personal policial.
El parte señala que, ante la escalada de violencia, facciones de la barra de Independiente intentaron cruzarse con los visitantes, lo que obligó a reforzar con Infantería distintos accesos para evitar un enfrentamiento directo. Pese a ello, los hinchas chilenos continuaron con destrozos y agresiones, lo que llevó a la suspensión del partido y al desalojo de la tribuna visitante. En ese contexto, varios simpatizantes de la U resultaron con heridas sangrantes y fueron derivados de urgencia al Hospital Fiorito.
Finalmente, el operativo policial culminó con un centenar de hinchas de Universidad de Chile aprehendidos, acusados de “atentado y resistencia a la autoridad agravado”. El informe detalla graves daños en los baños y demás sectores de la tribuna visitante. El accionar fue avalado por la UFI N°4 de Avellaneda, a cargo del fiscal Sebastián González.







