River ya puso primera en el mercado de pases con la firma de Nicolás Otamendi. También, acelera por otros nombres importantes. Pero no solo están ocupados en las llegadas, sino que además se trabaja en las salidas. “Se van a ir alrededor de 15 jugadores“, afirmó el presidente del club, Stefano Di Carlo.
Clarín ya había anticipado la semana pasada que River pasaría la escoba. Y, según confirmó confirmó Di Carlo, será de manera agresiva y contundente. Sin importar pérdidas económicas, ya que la mayoría de los futbolistas que saldrán tienen contrato. Asumirán los costos, aunque también reducirán la masa salarial, y parte de ese dinero lo podrán destinar a los refuerzos.
Uno de los casos más emblemáticos es el de Paulo Díaz. El chileno, que tiene una lesión crónica en su rodilla izquierda, lleva siete años en el club y tiene un salario muy alto, tras la renovación de contrato que firmó a mediados de 2024 y que se extendió hasta fin de 2027. Pese a que posee una cláusula de rescisión de 10 millones de dólares, la dirigencia de River está dispuesta a aceptar una cifra significativamente menor con tal de concretar su partida. Y si bien la postura del jugador parece inflexible, ya que salvo que se le presente una oferta millonaria que además le brinde cierta motivación deportiva, no tiene problemas en quedarse en Núñez, incluso si lo apartan. Desde el club buscarán la salida del jugador.
Foto: EFE
Otro caso importante es el de Germán Pezzella. Al defensor campeón del mundo le plantearán un recorte de su salario. Es que la realidad indica que no volvió bien en lo futbolístico tras la rotura de ligamentos cruzados y ya tenía un bajo rendimiento antes de la lesión. Y pasó de ser referente de la zaga a correr muy de atrás, lo que marca que está más cerca de irse que de quedarse.
Hay muchos más futbolistas que, con seguridad, van camino a despedirse de la institución. Uno de ellos es Fabricio Bustos. Tuvo participación ante las lesiones de Gonzalo Montiel pero dilapidó sus chances. No estuvo a la altura y quedó expuesto en la final con Belgrano. Tiene contrato hasta diciembre de 2027 pero buscarán transferirlo.
Otro es Kevin Castaño. Marcado desde el principio porque su pase costó casi 15 millones de dólares, nunca pudo asentarse. Ni con Marcelo Gallardo ni con Coudet. Las pocas participaciones con el Chacho mostraron a un futbolista con un nivel muy bajo y sin confianza. Su contrato finaliza en diciembre de 2028 pero buscarán venderlo.
También, Giuliano Galoppo. El mediocampista cuenta vínculo hasta diciembre de 2028 pero tiene marcada la flecha de salida. No logró imponerse y quedó en el ojo de la tormenta de los hinchas tras los penales que erró con Independiente Rivadavia de Mendoza, el año pasado por Copa Argentina, y este año ante San Lorenzo. Pero la relación con el público Millonario se quebró tras aquel cotejo en Córdoba frente a los mendocinos ya que tuvo un cruce tenso con ellos.
🐔😳 GIULIANO GALOPPO VOLVIÓ A FALLAR UN PENAL CON LA CAMISETA DE RIVER. pic.twitter.com/7QH00RSq9T
— dataref (@dataref_ar) May 11, 2026
Otro caso es Maximiliano Salas. A pesar de que llegó hace casi un año, luego de que River le ejecutara la cláusula de rescisión (de 9 millones de dólares) a Racing por pedido de Gallardo y que generara un conflicto con la dirigencia de La Academia, el delantero ahora es prescindible. Está detrás de Colidio, Driussi y Freitas y River busca dos centrodelanteros: Giovanni Simeone y Lucas Beltrán.
Maxi Meza tiene un historial de lesiones y no volvió bien de la última, una dolencia prolongada en el tendón rotuliano de su rodilla izquierda. El cuerpo técnico analizará su situación pero está más cerca de irse que de quedarse.
Kendry Páez es otro que podría irse. Si bien llegó con un contrato firmado por 18 meses, el Chelsea tiene la posibilidad de repescarlo después del Mundial que disputará con Ecuador, o River interrumpir el préstamo. Comenzó como titular con Coudet pero terminó perdiendo terreno y tuvo muy poca participación en los últimos partidos.
En tanto, Ezequiel Centurión, que quedó como tercer arquero, buscaría un nuevo destino para poder atajar, sobre todo si Franco Armani se queda hasta diciembre, momento en el que se cumple el contrato del campeón del mundo. Y el defensor Ulises Giménez sería cedido a préstamo.
A estos jugadores hay que sumarles tres juveniles que si bien no están entre los prescindibles, si aparece una oferta conveniente serán vendidos. Son Lautaro Rivero, Ian Subiabre y Santiago Lencina. El defensor es titular pero quedó marcado con bajos rendimientos y las manos ante Boca y Belgrano. El extremo zurdo fue titular con Coudet pero perdió el puesto y terminó el Apertura afuera de los concentrados. Y el mediocampista ofensivo no fue tenido en cuenta por el Chacho y jugó muy poco.
La situación de Juanfer Quintero, en tanto, es diferente, como la de Franco Armani. “Se ganaron el derecho a elegir”, afirmó el presidente Di Carlo. Es que son dos leyendas, dos héroes de Madrid.
Juanfer está con la selección de Colombia preparándose para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Y su continuidad está en duda, ya que si bien él no cerró las puertas, desde su entorno dieron a entender que podría irse tras el Mundial.
Juanfer Quintero salvó a River ante San Lorenzo. Su futuro depende de él.Foto: Alejandro Pagni
“Debemos estar unidos. El fútbol como en la vida continúa y vamos a seguir dando la pelea”, escribió en una historia de Instagram la semana pasada, a la que le añadió una foto suya con la cinta de capitán en el brazo izquierdo. El Chacho Coudet, por su parte, dijo que quiere seguir contando con él. “Hablé con Juanfer, es el jugador con el que más hablo y nunca me dijo que quería irse”, afirmó el entrenador.
De esta manera, River ejecutará una reconfiguración importante del plantel, con muchas salidas de jugadores, algunas de ellas de gran impacto.








