Muchas veces se dice que el fútbol no tiene lógica. Y este extraño y polémico formato del Torneo Apertura reaviva esa máxima futbolera. De los 16 clasificados a los octavos de final, quedaron siete de la Zona B, de la que el único que no está en cuartos es el que había salido primero, Independiente Rivadavia, y uno de la A, Unión, que había sido último y le ganó justamente a los mendocinos. También Racing, que entró por la ventana, bajó al otro líder, Estudiantes. Hubo, además, más victorias visitantes (5) que locales (3). Y los cruces que quedaron de cuartos de final tienen sus particularidades, que se repasan en esta nota.
El Pirata cordobés y el Tatengue abrirán estos duelos de eliminación directa de cuartos de final. Será está martes a las 19 en Barrio Alberdi, ya que el conjunto de Ricardo Zielinski terminó mejor posicionado (en el quinto lugar) en su zona que Unión (8).
Y ambos llegan envalentonados. Mucho más el Celeste, que viene de ganarle a Talleres, su clásico rival, en el Kempes, en un partido histórico. Se sostiene en las manos de Thiago Cardozo y en jugadores con buen pie del medio hacia adelante como Emiliano Rigoni, Francisco González Metilli y Lucas Zelarrayán. Eso sí, tendrá una baja importante: la de Daniel Passerini, su centrodelantero, expulsado en el clásico.
Unión, por su parte, dio el golpe en Mendoza, al eliminar a la sensación del fútbol argentino, Independiente Rivadavia. El equipo de Madelón recuperó el juego que había tenido al principio del certamen y buscará hacer historia. Mateo del Blanco es una de sus figuras y tiene gol con Cristian Tarragona.
Seguramente será un encuentro duro y parejo, entre equipos dirigidos por dos viejos zorros del fútbol argentino que se conocen bien.
El Bicho recibirá al Globo en La Paternal, este martes desde las 21.30, en un partido entre dos equipos tradicionales que necesitan coronar. Es que Argentinos se armó para competir fuerte dado que a principios de año tenía tres competencias por delante, pero se quedó afuera rápidamente de la Copa Argentina y de la Libertadores. Entonces, solo le quedó el certamen local. Y el año pasado se le truncaron las ilusiones, que ahora están renovadas, a partir de un equipo que juega bien y mostró solidez ante Lanús, al que venció 2 a 0. Aunque, en contrapartida tendrá que luchar contra sus propios fantasmas y evitar que le pese la presión.
Huracán, en tanto, llega con el ánimo en alza después del Bombonerazo del sábado, al ganarle a Boca 3-2 en una definición que se estiró hasta el alargue. El ecuatoriano Hernán Galíndez fue figura y tener un arquero en ese nivel en este tipo de formatos es clave. A su vez, el colorado Leonardo Gil está en un buen momento. Lo que sí tendrá dos bajas ya que fueron expulsados Eric Ramírez y Fabio Pereyra. El equipo de Parque Patricios busca revancha tras ser subcampeón en el primer semestre de 2025.
Después de algunos altibajos, la victoria 3-1 sobre Independiente dejó fortalecido a Central de cara a los cuartos de final, en los que se enfrentará con Racing en el Gigante de Arroyito, este miércoles a las 18:45. Y tiene en Ángel Di María a un as de espadas. Fideo apareció en un momento clave, cuando su equipo perdía, y rescató al Canalla, que evitó un clásico de Avellaneda en cuartos. El equipo de Jorge Almirón, igualmente, tiene algunas lagunas que a veces aprovechan sus rivales.
Por su parte, Racing cambió el aire. Venía con mucha carga negativa desde que perdió el clásico con Independiente, tanto en el torneo local como en la Sudamericana. Pero entró por la ventana en la última fecha de la fase regular y se tomó revancha de Estudiantes, con el que había perdido la final el año pasado. Le ganó con gol de Santiago Sosa, que evidenció signos de liderazgo, y lo eliminó en UNO. Todavía tiene muchas dudas en el juego, pero buscará alimentarse de la mística del ciclo Costas para seguir avanzando.
Los cuartos de final se cerrarán el miércoles a las 21.30 en el Monumental, donde River recibirá a Gimnasia. El equipo de Coudet no tiene demasiados argumentos futbolísticos de donde agarrarse, pero está teniendo una cuota de fortuna necesaria en este tipo de definiciones. Y la inyección anímica quizás pueda ayudarlo a seguir en el camino a la final. Estuvo al borde de quedar afuera con San Lorenzo, pero revivió en el tiempo de descuento del suplementario y luego en los penales, en los que estuvo doble match point abajo. La seguridad y solidez de Santiago Beltrán en el arco es otro punto a favor y el empuje y despliegue de Marcos Acuña y Gonzalo Montiel. A su vez, Juanfer Quintero volvió a ser determinante.
Del otro lado, en silencio, llega Gimnasia, que volteó a Vélez en el Amalfitani y acumula siete victorias consecutivas (6 en el Apertura y una en Copa Argentina) desde que asumió la dirección técnica Ariel “Pata” Pereyra. Con Nacho Fernández, ex River, como líder futbolístico y con el regreso de Nicolás Barros Schelotto, quien no jugó con Vélez porque estaba suspendido, el Lobo buscará dar el golpe en el Monumental. Para ello, no tendrá que amedrentarse, como le sucedió en otros momentos, ante instancias decisivas.
En definitiva, todo puede pasar en los Playoffs, un formato que no premia la fase regular previa, sino que abre la posibilidad de un nuevo torneo dentro del mismo.
Es un sistema que se burla del mérito y que provoca en muchos casos injusticia deportiva. Pero está reglamentado y es lo que eligieron los dirigentes del fútbol argentino para dirimir los torneos y consagrar a un campeón que igualmente estará legitimado.







