Con más de 21 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo y un lugar fijo entre las listas de superventas de The New York Times y USA Today, Ana Huang visitó Buenos Aires y se encontró con su fiel público argentino, que ya superó las 50.000 copias vendidas a través de sus 13 títulos publicados en el país.
Sin ser una visita oficial –la autora llegó al país como turista–, Huang decidió aprovechar la ocasión para encontrarse con sus lectores. Para eso, el equipo de Planeta Juvenil organizó un Meet & Greet en una coqueta pâtisserie del barrio de Recoleta y, más tarde, una firma de ejemplares –reservada a quienes se habían inscripto previamente– en una librería frente al histórico cementerio del mismo barrio.
A pesar del frío porteño, Ana llegó al encuentro con un vestido veraniego y sandalias. Cálida y de sonrisa amplia, escuchó a cada una de las lectoras elegidas, firmó ejemplares, se sacó fotos, recibió regalos y hasta se animó a protagonizar los videos que ellas grababan con sus celulares.
Del confinamiento a los bestsellers
Para entender la dimensión del fenómeno Huang hay que retroceder a la pandemia, en 2020. En ese momento la autora autopublicó su novela If We Ever Meet Again, mientras que en TikTok su serie Twisted empezó a circular de manera viral entre la comunidad emergente conocida como BookTok.
La escritora estadounidense de origen chino Ana Huang pasó por Buenos Aires y se reunió con lectoras de sus novelas. Foto: gentileza.Para dimensionar el alcance: el hashtag #TwistedSeries acumula más de 2 mil millones de reproducciones. y las de #anahuang superan los 1 mil millones. El impacto fue tal que en 2022 la editorial Bloom Books adquirió los derechos para reeditar sus obras en papel.
Majo Ferrari y Álvaro Garat, editores de Planeta Juvenil en Argentina y presentes en el encuentro, destacan que el conocimiento directo que tiene Huang de las plataformas digitales le permite dominar “todas las aristas de la comunidad de lectura y escritura juvenil actual”.
La editorial publicó la célebre tetralogía Twisted, la saga Kings of Sin –inspirada en los siete pecados capitales– y la reciente serie deportiva Gods of the Game.
Aunque cada título funciona como una historia autoconclusiva, todos están interconectados en lo que se conoce como el “Anaverse”: un universo narrativo compartido donde los lectores reencuentran, en libros posteriores, a personajes de entregas anteriores. “Es como ponerse al día con viejos amigos”, resume Huang.
El impacto cultural de sus historias promete crecer todavía más de la mano de las grandes plataformas de streaming. La saga Twisted avanza hacia convertirse en una serie de televisión, tras un acuerdo millonario de siete cifras con Netflix.
Huang sigue de cerca el proceso de adaptación, aunque no participa en la mesa de guionistas: “Estamos esperando que se termine el guion para pasar a las cosas divertidas, como el elenco”, reveló la autora. Por su parte, Gods of the Game, su recién estrenada saga de romance deportivo ambientada en el fútbol británico, fue adquirida por Amazon para una trilogía cinematográfica.
Lectoras fieles
Julieta, conocida en Instagram como @anaopinadetodo, cuenta que llegó a la autora por recomendaciones en TikTok durante la pandemia. “Y la leí –confiesa–, ahora leo todos sus libros. Me gusta porque las protagonistas de las novelas de Ana suelen tener un carácter marcado, una postura propia. Son historias de amor, con mucho erotismo, con mujeres poderosas”.
La creadora de la cuenta @locaporloslibros, Mariela Fernández, analiza la evolución del género romántico y el sello Huang: “Siempre se leyó romance o libros juveniles, pero en el caso de Ana, detrás del tono pasional hay un valor central en la solidaridad entre mujeres. Habla de la amistad, del empoderamiento femenino… son todas mujeres que aprovechan esa relación para crecer”.
Hija de inmigrantes chinos, Ana nació en 1991 y pasó su infancia en Nueva York. La escritura nació como un ejercicio doméstico: su madre, interesada en que perfeccionara el inglés como segunda lengua, le pedía redactar un relato corto por día. Lo que empezó como una disciplina de aprendizaje pronto se transformó en un refugio creativo.
La escritora estadounidense de origen chino Ana Huang pasó por Buenos Aires y se reunió con lectoras de sus novelas. Foto: gentileza.A los 15 años escribió el manuscrito de su primera novela y, cerca de los 18, empezó a publicar sus ficciones en Wattpad. Sin embargo, su camino profesional tomó al principio un rumbo alejado del circuito literario: se graduó en Relaciones Internacionales –con un intercambio académico en Shanghái– y trabajó en relaciones públicas para una consultora especializada en análisis geopolítico.
“Como ella es estadounidense, pero descendiente de una familia china, muchos de sus personajes representan distintas etnias y diversidades –comentan Ferrari y Garat–, lo que le da una conciencia social sobre las migraciones y las minorías”.
Romance gris
Frente a las etiquetas estandarizadas del mercado, la autora prefiere definir sus obras como “romance gris” (gray romance): historias que equilibran la intensidad pasional y el drama psicológico (steam and swoon) con la garantía innegociable de un final feliz (Happily Ever After).
“Me encanta el confort de saber que, pase lo que les pase a los personajes, siempre van a tener un final feliz, especialmente en un mundo con tanto caos e incertidumbre”, definió Huang en varias oportunidades, sobre un universo narrativo poblado de héroes multimillonarios, deportistas de élite y figuras complejas que bordean los límites éticos.
La escritora estadounidense de origen chino Ana Huang pasó por Buenos Aires y se reunió con lectoras de sus novelas. Foto: gentileza.“Siempre muestra que los personajes tienen algo que te prende una alerta, que decís ´eso está mal, no debería pasar en la vida real´ –analiza Julieta–. De alguna forma, queda claro que eso no está bien”.
Sobre el debate en torno a los prejuicios de la novela rosa y las red flags de los personajes masculinos, Ferrari y Garat coinciden con la lectura de las lectoras sobre el rol activo de las protagonistas: “Los personajes femeninos reaccionan cuando descubren eso. No es que digan ´bueno, no me importa´. Hay una reacción al descubrir algo que no está bien, y una postura”.
Para Huang, “a algunos de estos hombres de la vida real les vendría muy bien aprender algunas cosas de estos hombres de ficción”, una respuesta que suele dar cuando le preguntan por los tropes más aclamados por sus lectoras: enemies to lovers (de enemigos a amantes), grumpy-sunshine (el cascarrabias y la optimista), forced proximity (proximidad forzada) y el codiciado groveling (el proceso en el que el hombre debe suplicar y redimirse sinceramente tras un error).
Yo soy tu fan
Cada una de las invitadas al Meet & Greet tuvo la oportunidad de contarle a Huang sobre su libro favorito, pedirle una firma y hacerle preguntas.
Malena, de la cuenta @malelovesbooks, quiso saber si concibe de antemano todos los romances de una saga; la autora detalló la flexibilidad de su método: “Por lo general tengo una idea de cuántos libros quiero. Ya tengo definida la pareja del primero y, para el segundo, una idea de quién será la pareja, para ir sembrando pistas. Pero los demás no los planifico del todo, porque el proceso puede cambiar a medida que escribo… si trato de ser muy estricta, no funciona; prefiero dejarlo fluir”.
Mila, de @escritosmilakate, le preguntó por el origen del grupo de amigas que aparece en sus relatos. Huang reafirmó el valor que le da a la amistad femenina: “Siempre quise ver más historias con amistades femeninas fuertes. En la vida real siempre tuve grupos de cuatro amigas, así que me resultó muy natural escribir sobre un grupo así”.
La escritora estadounidense de origen chino Ana Huang pasó por Buenos Aires y se reunió con lectoras de sus novelas. Foto: gentileza.Consultada por Camila, de @cperezferrante, sobre sus próximos proyectos, Huang adelantó: “Mi próxima serie va a ser un poco más oscura, en la línea de Rey de la Envidia... Me gusta ir alternando, pasar de relatos más reconfortantes (wholesome) a historias de mayor intensidad y oscuridad”.
Entre firmas, abrazos y la entrega de obsequios artesanales –como marcadores de libros minuciosamente elaborados–, Ana Huang no pudo contener la emoción: “¡Aww, me encanta! ¡Muchas gracias, es muy lindo!”. Su paso por la Argentina reconfirmó algo que el fenómeno BookTok viene demostrando hace años: la distancia entre autores y lectores nunca fue tan corta.







