Quién es el cura de Córdoba que tiene siete denuncias de abuso sexual en un jardín de infantes y sigue dando misa

Quién es el cura de Córdoba que tiene siete denuncias de abuso sexual en un jardín de infantes y sigue dando misa


Es de madrugada cuando los temblores la despiertan. Tiene tanto miedo que parecen convulsiones, le cuenta la mamá a Clarín, después de un derrotero que ya lleva más de 14 meses. La nena tenía 3 años cuando empezaron los síntomas físicos de -supo después- un abuso que no sería el primero y tampoco el último.

“Mi vida cambió, la vida de los chicos está marcada, es algo que no se borra y que genera mucho dolor. Sentí mucha bronca al verlo, la impunidad que tiene, nos da la sensación de que nos quieren demostrar que ellos tienen el poder y que no vamos a tener justicia”, dice la madre de una de las denunciantes, que formalizó la acusación en octubre de 2025.

Es que esta semana, el cura Alejandro Nicola fue captado dando una misa en la Catedral de la ciudad de Córdoba después de ser apartado del jardín de infantes Margarita A. de Paz, conocido como “Jardín del Niño Dios”, de Villa Carlos Paz.

Feligreses lo reconocieron por las imágenes que se difundieron en redes sociales y medios locales, y lo filmaron. La indignación de las familias fue inmediata. “La primera denuncia fue en mayo del año pasado, y después de eso hubo más casos. Si la justicia hubiera actuado, se hubieran evitado otros hechos. Pero decidieron encubrirlo, ese es nuestro dolor, no es él solo, son todos los que lo protegieron”, se indigna la mamá, cuya identidad se preserva para que no se pueda identificar a los niños involucrados.

Nicola acompañó al párroco Javier Soteras en una misa y el Arzobispado de Córdoba explicó en un comunicado que no existe una prohibición para que lo haga como acompañante. La institución eclesiástica dejo que Nicola continuara en el colegio hasta el mes pasado, cuando fue apartado de la institución educativa: a pesar de las denuncias siguió teniendo contacto con chicos.

Lo cierto es que judicialmente tampoco tiene ningún impedimento para poder continuar realizando sus actividades. La investigación está en manos de la fiscal Jorgelina Gómez de Villa Carlos Paz que prefirió no dar declaraciones sobre la causa.

Fuentes consultadas por Clarín confirmaron que Nicola no está formalmente imputado, no tiene restricciones de ningún tipo y jamás estuvo detenido. Actualmente solo tiene “intervención por el artículo 80 de Código Penal” y le cabe la calificación de sospechoso.

La primera denuncia se realizó formalmente el 20 de mayo de 2025 cuando a una de las víctimas le detectaron lesiones en un hospital, detectadas por la mamá cuando vio sangre en la ropa interior. De oficio, el personal de salud dio intervención a la justicia.

“Supimos después que fue para la misma fecha que mi hija empezó a mostrar síntomas, temblores que parecían convulsiones y mucho miedo”, recuerda la denunciante.

Además, repasa: “Primero pensamos en algo neurológico, empezó sus terapias, le hicimos estudios y también hablamos en el colegio. Como la primera mamá que hizo la denuncia no lo comunicó a los padres, la escuela no intervino, cuando preguntamos me dijeron que no estaba pasando nada en el colegio cuando sí estaba ese caso y no dijeron nada”.

En octubre del año pasado, cinco meses después de la primera denuncia, realizaron la segunda. Hasta ese momento no habían señalado a ningún responsable pero los padres de la institución, de distintos cursos y turnos, que no se conocían entre sí, fueron hablando y encontrando coincidencias en cambios de comportamientos de los niños.

Y cuando los chicos se animaron a nombrarlo se llegó a Nicola. Si bien las denuncias son siete, los padres creen que podría haber un total de 15 niños víctimas del delito de abuso sexual.

Comunicado de la Catedral tras la misa en la que participó el cura acusado por abuso sexual en la infancia.

“Son siete denuncias, se entiende que hay más hechos pero hay familias que todavía no lo formalizaron, tienen la sospecha pero no quieren denunciar. Hubo dos surgieron cuando fueron a declarar testigos, la cuarta denuncia se hace porque cuando va a declarar la mamá de una nena, replica el relato de su hija y nombra a un cuarto nene. Y la sexta y la séptima la hace la institución”, explica a Clarín Macarena Martín, abogada de tres víctimas.

De acuerdo a la abogada, Nicola no tiene ninguna medida de restricción y que tenía “pautado un viaje para el 26 de junio pero la fiscalía tomó la medida de no dejarlo salir del país y el abogado prestó una fianza personal”.

Según confiaron a Clarín, a raíz de la mediatización del caso, surgieron otros hechos que no fueron judicializados pero que habrían derivado en el traslado de Nicola a otra jurisdicción. El cura ya habría pasado por el colegio Cristo Redentor de la ciudad de Córdoba.

“Da bronca y es una clara muestra de poder, exponerlo ahí en la Catedral, lo interpretamos como una burla. Él pudo hacer todo esto porque nadie hace nada, a nadie le importa ¿Cuántos casos se hubieran evitado si la justicia actuaba como corresponde?”, se indignan los papás.

“Cuando nosotros tomamos la causa en octubre los expedientes no estaban unificados, estaban divididos. No se había ni siquiera citado a declarar a los padres después de seis meses de las denuncias. Costó mucho que las unificaran”, explica Pablo Pigini, otro de los abogados de la querella.

Al respecto, la abogada Martín lamenta que se perdieran “pruebas valiosas” durante los primeros meses: “No se secuestraron las imágenes de las cámaras de seguridad de la institución, se perdieron esos videos”.

Las declaraciones en Cámara Gesell se realizaron en todos los casos y mostraron relatos coincidentes, según los denunciantes que, además, criticaron que durante los primeros meses intentaron “apuntar para otro lado, hablar de situaciones intrafamiliares, cuando la coincidencia era el colegio”.

En tanto, este viernes se realizará una pericia interdisciplinaria solicitada por la fiscal y por las querellas sobre el cura Nicola y que luego tendrá otra pericia psicológica.

“Esto nos afectó a todos, mi hija tiene 11 años y tuvo que escuchar todo el relato de su hermanita. Y nosotros también, tenemos que aprender a tener las herramientas para consolarla cuando tiene un ataque y llora. Hay días que estamos hasta las 6 de la mañana porque no se puede dormir, porque él le dijo que yo iba a desaparecer“, lamenta una de las madres, ahogada impotencia.

Y cierra: “Realmente me pone mal, cuántos años, cuántas víctimas tiene, nadie hace nada, a nadie le importa. Justicia para mí es que no lastime a más nadie, que no tenga contacto con más niños, que vaya preso. Y también que pase algo con quienes le dieron el lugar, quienes lo dejaron con niños, son muchos más los que fueron cómplices: Justicia es que no haya más víctimas, es que esta persona deje de lastimar”.