Arthur Fils tenía cinco años cuando empezó a jugar al tenis de la mano de su padre y ya entonces había una idea que le daba vueltas por la cabeza. Quería ganar un Grand Slam y llegar al número uno del mundo. “Siempre estuvo en mi cabeza desde que tenía cinco años”, contó alguna vez el francés. Poco menos de dos décadas después todavía le quedan pendientes aquellos dos grandes objetivos, pero este domingo dio el salto más importante de su carrera: se consagró campeón del Masters 1000 de Cincinnati al derrotar al estadounidense Frances Tiafoe por 6-3, 1-6 y 6-0.
A los 22 años, Fils conquistó su primer Masters 1000, el quinto título de su carrera y se convirtió en el francés más joven en ganar un torneo de esta categoría desde que la serie fue creada en 1990. También fue apenas el quinto representante de su país capaz de conseguirlo y el primero desde Jo-Wilfried Tsonga en Toronto 2014. Cincinnati, además, ya tenía un antecedente francés: Guy Forget había levantado el trofeo en 1991.
Su camino hasta el título también tuvo una parada argentina. En los cuartos de final terminó con la gran semana de Thiago Tirante, una de las sorpresas del torneo, antes de seguir avanzando hacia la final más importante de su vida.
Ante Tiafoe mostró buena parte de las virtudes que explican su crecimiento. Arrancó con una potencia abrumadora y ganó 12 de los primeros 13 puntos para ponerse 3-0. El estadounidense reaccionó y se llevó con claridad el segundo set, pero Fils volvió a imponer condiciones en el decisivo y lo cerró con un contundente 6-0. Terminó con 11 aces, ganó el 71 por ciento de los puntos jugados con su primer servicio y estiró a 10-0 su registro en terceros sets durante 2026.
La final también dejó un capítulo histórico: por primera vez dos jugadores negros se enfrentaron por un título de Masters 1000. Fils se convirtió, además, en el tercer hombre negro campeón en esta categoría después de Tsonga y Ben Shelton.
Nada de esto aparece como un accidente. Fils lleva varios años quemando etapas. A los 12 dejó de entrenarse exclusivamente con su padre y pasó a trabajar dentro de la estructura de la Federación Francesa. En 2021, cuando tenía apenas 16 años y figuraba 1.035° del ranking, derrotó al ex Top 20 Bernard Tomic en la clasificación de Roland Garros. Ese mismo año llegó a la final junior en París y fue campeón de dobles junto a Giovanni Mpetshi Perricard.
La explosión profesional llegó en 2023. En cuestión de meses atravesó las barreras del Top 200, Top 100 y Top 50 y, con 18 años y 11 meses, ganó en Lyon su primer título ATP al vencer en la final a Francisco Cerundolo. Fue el francés más joven campeón en el circuito desde Gael Monfils en Sopot 2005.
Después llegaron Hamburgo y Tokio en 2024. En Alemania derrotó a Alexander Zverev, entonces número cuatro del mundo, y en Japón salvó un match point antes de imponerse a Ugo Humbert en una final completamente francesa. En abril de 2025 alcanzó el 14° puesto del ranking después de convertirse en el jugador más joven de la historia en llegar a cuartos de final de los primeros tres Masters 1000 de una misma temporada.
Este año volvió a subir otro escalón. Fue semifinalista en Miami y Madrid, algo que ningún francés conseguía dos veces en una misma temporada de Masters 1000 desde Monfils en 2016, y conquistó Barcelona antes de llegar a Cincinnati. Arribó a la final con un récord de 31 triunfos y apenas diez derrotas en 2026 y con una particularidad: no había perdido un solo partido decisivo.
Fuera de la cancha, su modelo de infancia fue Roger Federer, al que admiraba porque hacía que jugar al tenis pareciera sencillo. Después puso sus ojos en Novak Djokovic y Rafael Nadal. Pero no todas sus referencias vienen del tenis: también reconoce su admiración por Lewis Hamilton y especialmente por la manera en la que el piloto de Fórmula 1 combina deporte y moda.
Fils todavía tiene 22 años. Escucha música, juega al fútbol con amigos y disfruta de París cuando el calendario se lo permite. Pero aquel chico que a los cinco años decía que quería ganar un Grand Slam y ser número uno ya dejó de ser solamente una promesa del tenis francés. Cincinnati le dio el título más importante de su carrera y una nueva dimensión a una trayectoria que avanza bastante más rápido de lo que indica su edad. Y se viene el Abierto de los Estados Unidos. Le sobra tenis. Y ahora confianza.








