Mauro Fabián Molina tenía 42 años y era policía de la Bonaerense. Este martes, fue asesinado de dos disparos en el pecho en Isidro Casanova por tres ladrones. El crimen ocurrió mientras trabajaba como custodio de una pollería y trasladaba la recaudación de varios locales hacia el banco.
Molina “no se pudo defender de ninguna manera” y fue sorprendido por los delincuentes que lo mataron “a sangre fría”, dijo a Clarín el fiscal Adrián Arribas, a cargo de la investigación.
Mauro Fabián Molina vivía en Lomas de Zamora y era papá de tres chicos menores de edad, a quienes llamaba “los amores de su vida”. En sus redes sociales, subía fotos con el uniforme y sus compañeros destacaron que “siempre hacía lo correcto”.
El crimen sucedió cerca de las 12 del mediodía en el cruce de la ruta nacional 3 y la calle Settino, una zona muy comercial de esa ciudad en el partido de La Matanza. El policía llegó a la pollería en una Volkswagen Amarok blanca, junto a la esposa del dueño del comercio.
Apenas estacionó en la vereda, los ladrones lo atacaron y le dispararon dos veces en el pecho. Fue trasladado de urgencia al hospital Paroissien. Sin embargo, no pudieron hacer nada y murió.
Mauro Molina se egresó de la policía en 2015. Según describen sus amigos, siempre tuvo vocación de servicio. Durante años, recorrió Lomas de Zamora hasta que fue desafectado por participar de una marcha masiva en la que se reclamó mejoras salariales. Este año volvió a la fuerza y, según cuenta una compañera, estaba feliz.
“A principio de este año recién volvió pero con destino en la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI). Me contó, estaba súper contento que había vuelto a la fuerza. A él le gustaba mucho su profesión, siempre fue súper compañero y alegre. Nunca lo veías sin una sonrisa. Un súper papá daba todo por sus tres hijos. Laburaba para ellos, hablé con su mujer y no caía. Encima tenía que contarle a su nena. Muy triste”, confiesa Evelyn Pintos, quien fue compañera de trabajo y egresó con él.
Para ella, a Mauro “lo vendieron”. “Lo conozco y sé que no iba a responder porque no se iba a dejar matar por plata ajena. Siempre me lo decía él, que no se iba a resistir y así y todo lo mataron”, cuenta con angustia.
Y agrega: “Hasta sabían que estaba armado porque sino no se explica que sin resistirse lo maten. Sabían todo, tenían toda la información y no es la primera vez que lo hacen por cómo se manejaron”.
Evelyn revela que Mauro Molina siempre tuvo distintos adicionales por la zona de La Matanza y que solía hacer el mismo recorrido a las distintas pollerías.
“El amaba ser policía, sé que él se exponía mucho y se lo decía, pero era excelente persona. Tenía tres chicos menores y lo hacía todo por ellos”, confiesa su compañera.
Muchos de sus amigos lo describen como un “super papá”. “Por sus hijos daba todo, quería darles lo mejor y lo demostraba”. Tal es así que su hija de 13 años juega al fútbol y él la acompañaba a todos lados. Nunca se perdió un entrenamiento ni un partido de campeonato.
Según el fiscal Arribas, los tres asaltantes se llevaron todo el dinero que estaba arriba de la camioneta y también la pistola 9 mm del policía. Resaltó que el policía estaba de civil por fuera de su horario laboral y que “no se pudo defender de ninguna manera, es decir, no realizó ningún disparo”. Fue sorprendido por los ladrones que lo mataron “a sangre fría”.
“Estamos investigando con el personal policial, claramente no son primarios, sabían lo que hacían, sabían dónde estaban trabajando, pero bueno, esto es cuestión de tiempo. En las próximas horas seguramente los vamos a detener”.
Y agregó: “Están filmados y tenemos los movimientos que hicieron previos, pero eso es materia de investigación”.
Además, explicó que la zona está llena de cámaras de seguridad que ya están siendo analizadas. Por su parte, agregó que se trataría de un monto importante ya que el policía venía de juntar la recaudación de otros comercios.








