Qué dijo la autopsia de la nena que murió tras ser atacada por un perro en Cosquín

Qué dijo la autopsia de la nena que murió tras ser atacada por un perro en Cosquín

En medio de la conmoción generada en Cosquín, por la muerte de una niña de cuatro años tras el feroz ataque de un perro callejero, la autopsia confirmó que la nena falleció a causa de las heridas que le provocó el animal en la zona del cuello y en la cabeza. En total, se contaron 32 lesiones.

El informe fue difundido por la Fiscalía del Segundo Turno de la ciudad. La fiscal Silvana Pen está al frente de la investigación del caso que tuvo como víctima a Lara Monzón Molina y que tuvo un fuerte impactó en la comunidad del Valle de Punilla.

De acuerdo con el reporte del Ministerio Público Fiscal de Córdoba, “la causa eficiente de la muerte fue un shock hipovolémico debido a herida contusa penetrante en el cuello con ruptura de carótida izquierda”.

El análisis forense demostró que la nena tenía “14 lesiones profundas en cuello y cabeza y 18 escoriaciones no penetrantes”, es decir, “estigmas de mordeduras”.

El fatídico episodio ocurrió este miércoles en inmediaciones del cementerio local y en cercanías de la casa de la niña. El perro, de raza mestiza, mordió a Lara, y se ensañó con la zona del cuello.

De acuerdo con El Doce, el ataque tuvo como escenario el terreno de una marmolería. Aparentemente, la nena venía caminando por la calle y, como la puerta estaba abierta, entró al lugar.

El perro estaba comiendo y la niña habría intentado tocarlo, situación que derivó en el ataque mortal. La escena fue descubierta por Roberto, un empleado del cementerio que se acercó alertado por los ruidos que escuchó. Sin embargo, cuando llegó ya nada se podía hacer.

Según dijo a Telenoche, estaba haciendo tareas en el lugar cuando escuchó ruidos que le llamaron la atención, entonces se acercó para saber qué pasaba,

“Me acerqué y el perro estaba muy mal, ensañado. No dejaba entrar a nadie”, dijo y precisó que si bien trató de alejar al animal con los elementos que tenía en la mano, cuando lo logró ya era tarde.

“Yo tenía un escobillón y una botella de agua. El perro retrocedió. Fui a verla y la niñita ya no respiraba”, dijo

En este escenario, la fiscalía continúa con medidas para reconstruir cómo ocurrió el ataque fatal y establecer eventuales responsabilidades. Intentan determinar si el perro tenía dueño que, en palabras del trabajador, hasta el momento “no tenía fama de peligroso”.