Los Trump se la tienen jurada a Jimmy Kimmel, el maestro del humor estadounidense que, el pasado septiembre, vio como el Gobierno decidía cancelar la emisión de su programa nocturno nacional de la noche a la mañana. Pero ahora, sin embargo, no ha sido el presidente quien se ha cebado contra uno de sus mayores enemigos públicos, sino que ha sido, para sorpresa de muchos, la primera dama, Melania Trump. Y ha llegado al punto de pedir que se cancele su célebre show nocturno. Un par de horas después, ha sido el presidente quien ha salido a atacar a Kimmel.
Primero Melania, luego Donald: los Trump exigen la cancelación del programa de Jimmy Kimmel: “No debería entrar en nuestros hogares para difundir el odio”








