por qué el Gobierno no se pronunciará sobre el triunfo de Lula

por qué el Gobierno no se pronunciará sobre el triunfo de Lula

El Gobierno de Javier Milei no reconocerá formalmente el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Este martes, en su habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, el vocero presidencial Adrián Ravier fue tajante ante la insistencia de los periodistas. “No va a haber un comunicado oficial”, respondió, y se limitó a señalar que el Ejecutivo “tomó nota” del resultado del balotaje. Sobre los dichos de Donald Trump, que el lunes calificó la elección brasileña como amañada, no hubo comentarios.

La definición no fue improvisada. Según pudo saber PERFIL, Ravier validó con el Presidente y con las más altas esferas del Gobierno la decisión de salir a comunicar que la Casa Rosada no tomaría postura respecto de los comicios.

Una apuesta con nombre propio

El silencio oficial tiene su origen en una decisión estratégica tomada mucho antes del domingo. Milei se alineó con Flávio Bolsonaro a sabiendas de que el senador es la principal referencia del bolsonarismo en la región. El gesto más visible llegó en julio, cuando el Presidente viajó a San Pablo para el lanzamiento de su candidatura y sus ataques contra Lula derivaron en un conflicto diplomático que todavía mantiene en suspenso el regreso del embajador brasileño.

Con ese antecedente, la noche del domingo encontró al Gobierno en una posición incómoda. El cierre de la votación se prolongó dos horas y el escrutinio se demoró más de lo previsto. Cuando el resultado quedó firme, Lula se impuso por 51,7% contra 48,3%. Flávio salió entonces a sostener que era inaceptable reconocer el resultado y anticipó un pedido de anulación. Frente a ese cuadro, la Casa Rosada eligió aguardar.

La sorpresa llegó después. El bolsonarismo moderó su discurso y el propio Partido Liberal terminó reconociendo la victoria de Lula. Aun así, en Balcarce 50 resolvieron sostener la misma postura. Consultado sobre un eventual pedido de asilo de Flávio, Ravier lo descartó: “No hay ningún pedido de asilo, con lo cual no hay nada más que agregar”.

“Un antecedente nada más”

Para justificar la prescindencia, el vocero recurrió a 2023. “Cuando Javier Milei fue electo presidente no hubo ningún gesto del presidente Lula para saludarlo personalmente ni nada”, recordó. Ante la pregunta de si se trataba de una represalia, eligió no profundizar: “Es un antecedente nada más”. Y agregó otra definición: “El presidente no es un hipócrita, hay una diferencia ideológica entre los dos mandatarios, que es real”.

En los pasillos de Casa Rosada trazan una distinción. Destacan las diferencias con Lula, pero preservan al pueblo brasileño. Ravier lo puso en palabras al hablar de “dos pueblos hermanos” que comercian dentro del Mercosur, y aseguró que nada de esto debería verse afectado. Según el vocero, para Milei pesan más el vínculo entre ambos pueblos y el comercio que las diferencias ideológicas entre los mandatarios.

La bajada de línea

Puertas adentro, admiten que en las últimas 48 horas convivieron distintas posturas sobre cómo reaccionar frente a la elección brasileña. También reconocen que desde el mismo domingo hubo una bajada de línea para que nadie saliera a desmarcarse. Solo se registraron expresiones aisladas y no oficiales de dirigentes libertarios, pero ningún pronunciamiento formal del Gobierno argentino.

Queda por verse cuánto podrá sostenerse esa prescindencia frente al principal socio comercial de la Argentina, con un embajador que aún no tiene fecha de regreso y un Lula que, desde el domingo, tiene cuatro años más por delante.