El fin de semana largo no será uno más en el calendario anual que los operadores de turismo anhelan para hacer la diferencia o, en el contexto actual, mejor, que les otorgue un respiro. En Mar del Plata pasará desapercibido. La caída del consumo es notable y en los registros de reservas la situación se pone en evidencia de manera contundente, alcanzan apenas un 35% este viernes.
Cierto es que pueden subir algo más con la llegada de turistas de destinos de cercanía, como ocurre en temporada baja, la escapada en familia. Los agentes inmobiliarios auguran alcanzar un 40%. Pero la expectativa de los sectores hotelero e inmobiliario son bajas,en verdad, realistas.
El dato que el tiempo “no acompaña” durante el fin de semana. Y apuntala el panorama incierto. Es que el Servicio Meteorológico Nacional mantiene para este Día del Trabajador, que comenzó con buen clima (unos 20° cerca del mediodía y unas pocas nubes), las probabilidades de lluvias para la tarde y luego, entrada la noche, viento. Rotará hacía el sur y soplará por encima de los 30 kilómetros por hora, con ráfagas que podrían alcanzar los 60 km/h.
Hernán Szkrohal, titular de la Asociación Empresaria Hotelera de Mar del Plata (AEHG), con amplia experiencia en el sector, contó a medios locales que “los números no son los esperados”. Aunque se refiere al 35% de ocupación que arrojan las reservas, sus declaraciones bien pueden trasladarse a lo que ocurre a la mayoría de los operadores turísticos.
“Hubo tres años de caída consecutiva, en los que abril se posiciona como el peor mes hasta el momento: no es un problema exclusivo de Mar del Plata. La caída del consumo pone en peligro un montón de puestos de trabajo”, apuntó.
Al describir el contexto, indicó que los financiamientos que ofrece la Provincia de Buenos Aires o la Municipalidad de General Pueyrredon, en términos impositivos, “no llegan a cubrir los gastos frente a la caída de la actividad”.
Contó que este fin de semana se registran establecimientos hoteleros que prefirieron no abrir. El panorama en la gastronomía no es mejor: sumado ala caída del consumo, los alquileres son altos y se reajustan como los costos laborales. “Se piden préstamos en los bancos para pagar los sueldos. Es un panorama similar o peor que el de la pandemia”.
Tras el período de inestabilidad previsto para la noche del viernes, el sábado la mínima será de 9°, la máxima alcanzará los 15° -también con probabilidad de chaparrones tanto a la mañana como a la tarde- y el domingo, según el Servicio Meteorológico, se espera una máxima de 16°, ya sin mal tiempo para el regreso a casa.








