Con uno de los imputados señalado como “perejil”, el desinterés por el estado del paciente y el pedido de inhabilitación inmediata de cuatro imputados, continuaron este martes los alegatos en el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60) y los abogados de dos de los hijos del Diez solicitaron penas de hasta 16 años.
La jornada contó también con el pedido de extraer testimonios para que se investiguen por su presunta responsabilidad en el hecho a varias personas del entorno de la víctima, entre ellas, el director de la Clínica Olivos y la hermana del abogado Matías Morla, último representante del ex astro futbolístico.
La audiencia 47 realizada en los tribunales de San Isidro se centró en los alegatos de cierre de Mario Baudry, representante de Diego Fernando Maradona, y Félix Linfante, abogado de Jana Maradona.
En la sala del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7, a cargo de los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, estuvieron presentes los siete profesionales de la salud imputados en la casa.
Ellos son el neurocirujano Leopoldo Luque (45), la psiquiatra Agustina Cosachov (41), la coordinadora de Swiss Medical, Nancy Forlini (57), el psicólogo Carlos Díaz (35), el coordinador médico Mariano Perroni (45), el enfermero Ricardo Almirón (41) y el médico clínico Pedro Di Spagna (53).
También estuvieron presentes las hijas Jana, Dalma y Gianinna Maradona y su ex pareja Verónica Ojeda, madre del hijo menor del ex futbolista.
El primer en alegar fue Baudry, quien presentó una foto de Maradona jugando al fútbol con su pequeño hijo en la época en que dirigía el equipo Dorados de Sinaloa en México. La imagen fue transmitida en una pantalla de una televisión que el mismo cedió durante todo el debate.
“Dieguito tenía siete años cuando Diego falleció. Me toca venir acá como la persona que lo levanta todas las mañanas para ir al colegio y que ayudó a su mamá a criarlo, cosa que tenía que hacer su padre”, expresó Baudry, quien es la actual pareja de Ojeda.
“Vengo a contarle como una banda de irresponsables y desalmados le provocaron la muerte a Diego Maradona a sabiendas de que con un solo diurético Diego se hubiese salvado”, dijo, mostrándole a los jueces una pastilla.
El letrado se mostró con la voz quebrada en varios pasajes de su exposición, en el que mostró chats entre los imputados y también le dedicó un fragmento al abogado Matías Morla, representante de Maradona, y a su entorno.
Baudry sostuvo que “con un poco de cariño, atención y sentido común, Diego hoy estaría vivo” y remarcó: “No lo tuvo en los últimos días de su vida por culpa de Díaz, quien con una estrategia de salud dijo que había que aislarlo para que se recupere y no pudieron asistirlo”.
Baudry señaló el estado de garante de Díaz en el tratamiento de Maradona en su internación domiciliaria. Dijo que aceptó tratar al paciente, tenía la facultad de internarlo y no lo hizo, y lo aisló de su familia los últimos días de vida.
Mario Baudry y Verónica Ojeda en los tribunales de San Isidro, junto uno de los tantos fanáticos del Diez que suelen estar presentes. Foto: Francisco Loureiro.Luego de hacer referencia al “Clan Morla”, pidió que se extraigan testimonios y se investiguen por abandono de persona seguido de muerte a Matías Morla, su hermana Vanesa, Maximiliano Pomargo -asistente de Maradona- y la cocinera Romina “Monona” Rodríguez.
“Morla no tiene responsabilidad en este hecho, no lo acuso, acá valoramos la acción médica profesional”, aclaró el abogado.
También solicitó que se remita a la fiscalía de turno las declaraciones de Mariana Flichman, gerente de riesgos de Swiss Medical, por falso testimonio y encubrimiento, al considerar que estuvo con conocimiento de cada movimiento durante la internación domiciliaria.
Pedidos de penas
Baudry solicitó que Luque, Cosachov, Díaz y Forlini sean condenados por el delito de homicidio simple con dolo eventual y pidió penas de 16, 14, 12 y 10 años, respectivamente.
Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y Nancy Forlini, los principales acusados apuntados en el juicio. Fotos Francisco Loureiro.Para estos cuatro imputados pidió su detención al momento del posible veredicto condenatorio y también la “inmediata inhabilitación del ejercicio de la medicina”.
A Perroni y Almirón los enmarcó dentro del delito de homicidio culposo y solicitó 3 años para cada uno.
Finalmente, para Di Spagna le pidió su absolución -al igual que lo había hecho la fiscalía- sin antes señalarlo como “el perejil de la película”.
“La familia y el pueblo argentino necesita una respuesta. El pueblo argentino necesita saber qué le pasó a Diego Armando Maradona, necesita la verdad”, finalizó.
“Desinterés por el paciente”
El segundo alegato de la jornada fue el de Linfante, quien expresó con detalle cada imputación que le atribuyó a los acusados, probando su acción u omisión con el nexo causal de la muerte.
A todos les aplicó el “desinterés por el estado del paciente” durante su tratamiento y últimos días de vida.
Linfante fue preciso y enumeró los puntos en los que centró su acusación. A Luque le pidió 12 años por homicidio simple con dolo eventual. Sobre el neurocirujano sostuvo que “sabía que su paciente estaba grave y qué eligió hacer y no hacerlo”.
“Él mismo dijo que era su médico y se lo dijo a Diego. Las excusas son inválidas. Describió que estaba todo mal y decidió dejarlo”, indicó.
De Forlini dijo que “no era una empleada más, era la jefa” y afirmó que “todo pasaba por ella”, tras lo cual, pidió 10 años y la misma cantidad de inhabilitación para ejercer el rol de médica.
A Cosachov le atribuyó que su accionar “no fueron solo omisión sino decisiones” y abundó: “Decidir que no vaya a un centro y si a una casa, decidió quien lo acompañaba, que remedio no tomaba y decidió que el médico no fuera (a verlo durante la internación domiciliaria)”.
Para Almirón y Perroni pidió 3 años por el homicidio culposo. “Perroni sabía que los informes no se condecían con la verdad. Es un claro caso de culpa consciente. No hizo nada al respecto, advirtió lo que podía ocurrir y siguió actuando del mismo modo, sabía que no controlaban al paciente y no hizo nada”, dijo respecto del coordinador de enfermeros.
Según el abogado, a Almirón “lo condenan sus palabras” y ejemplificó: “La ‘forma óptima’ que escribió la última noche en la planilla cuando Maradona llevaba seis horas agonizando. Él sabía como estaba el paciente. No lo controlo”.
Una de las sorpresas de la jornada fue el pedido de absolución al psicólogo Díaz. Linfante aseguró que su actuación generó una charla intensa con su equipo, integrado por Marcelo D’Angelo y Gustavo Pascual.
“Mostró una actitud errática, poco clara y a veces nada agradable. No vemos un logro que no haya alcohol en su cuerpo, se incorporó unos 30 días antes, pero ese mes incluyó dos internaciones y el trasladado a un domicilio donde no había alcohol”, afirmó.
Y continuó: “Díaz era una persona que se metía en todo, pero tenía poco poder de decisión. Tenía afán de protagonismo, no brego mucho por la internación. La actitud profesional no la vemos ni buena ni correcta y por momentos por acciones desagradables, pero aun así no logramos vincular sus acciones u omisiones con el deber de su rol de psicólogo”, dijo antes de pedir su absolución por la duda.
Para Di Spagna también solicitó que no sea acusado porque “solo vio al paciente una vez”,
La mira en el entorno
En su alegato, Linfante también pidió que se extraigan testimonios para investigar por el delito de homicidio culposo a cuatro personas, dos de ellas del entorno de Maradona y dos restantes, jerárquicos de Swiss Medical.
Verónica Ojeda, Dalma Maradona y Giannina Maradona junto al abogado Fernando Burlando. Foto: Francisco Loureiro.Del entorno señaló a Pomargo, a quien le reprochó que con Luque “decidió dónde y cuándo y a cargo de quién estaría Diego después de la cirugía (de hematoma subdural), y se ocupó de que la familia no supiera lo que pasaba”.
Lo mismo solicitó para Vanesa Morla, hermana de Matías Morla, “que es la que administró el entorno, pagaba a los médicos, manejaba las recetas, intervino en el dispositivo y se opuso a la internación que la familia pedía”.
Por el lado de Swiss Medical, Linfante acusó a Pablo Dimitrof, director de Clínica Olivos, “porque estaba en conocimiento de todo lo que estaba ocurriendo, sabía de las decisiones de todos los demás” y destacó: “El contenido del acta lo dictó él y lo redactó la doctora Flichman”.
Sobre esta última sostuvo que estaba al tanto de todo lo que ocurría en la internación: “La empresa sabía que el domicilio no era el lugar, no fue a verlo, y Flichman redacto un acta bajando la responsabilidad de la empresa y achacándole a los médicos”.
Los alegatos continuarán este miércoles con las exposiciones de Pablo Jurado, abogado de las hermanas de Maradona; y de Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna.
La semana pasada, la fiscalía pidió 12 años para Luque, 10 para Forlini y 8 para Cosachov por “homicidio con dolo eventual”.
También pidió 5 y 4 años por “homicidio culposo” para Díaz, Perroni y Almirón. Además de la absolución de Di Spagna.









