Aunque lo ha anunciado en la reunión semanal del consejo de ministros, Benjamín Netanyahu ha actuado este domingo más como candidato a la reelección en octubre que como primer ministro al rechazar el acuerdo para el desarme de Hamás alcanzado por la Junta de Paz —el organismo que supervisa la aplicación del alto el fuego en Gaza—y desvelado la semana pasada el presidente de EE UU, Donald Trump. El Gobierno de Israel no se había pronunciado formalmente hasta ahora sobre el pacto, aunque venía haciéndolo en los hechos, al mantener los ataques en Gaza, salvo los bombardeos dirigidos a matar policías del Gobierno de Hamás o milicianos. Pese al anuncio, Hamás ha subrayado su “compromiso firme” con el pacto.







