La oficina del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha anunciado este martes por la tarde que el mandatario ha ordenado al ejército que lleve a cabo “ataques contundentes” y de “manera inmediata” sobre la franja de Gaza. El comunicado no aporta más detalles, pero asegura que la decisión se ha tomado en unas “consultas de seguridad” con su Gabinete, que Netanyahu había convocado horas antes, después de que la milicia palestina Hamás entregara los restos de un israelí que no correspondían con ninguno de los 13 cadáveres de rehenes aún por localizar en el enclave.
Al mismo tiempo, el anuncio de la nueva ofensiva también parece una respuesta al intercambio de fuego del que algunos medios de comunicación israelíes habían informado minutos antes en Rafah, donde las tropas israelíes han sido supuestamente atacadas este martes. El diario The Times of Israel asegura que soldados del Estado judío estacionados en ese municipio meridional del enclave han sido asaltados por “agentes terroristas”, sin vincular la acción a la milicia palestina Hamás, y añade que las tropas israelíes han respondido abriendo fuego contra los atacantes.
El supuesto asalto y la rápida respuesta de Netanyahu recuerdan a los incidentes que el pasado 19 de octubre sometieron Gaza a una ofensiva relámpago israelí de un solo día, después de que miembros de Hamás que actuaban por su cuenta —según la versión de la Casa Blanca— lanzaran un ataque sorpresa contra el ejército de Israel, causando la muerte de dos soldados israelíes.
Aquellos ataques dejaron en el enclave más de treinta víctimas mortales, según la agencia de noticias palestina Wafa, en una operación en la que Israel lanzó 153 toneladas de bombas, tal y como recuerda Netanyahu en casi cada intervención pública desde entonces, en un intento de remarcar el coste que tiene romper la tregua en el enclave, que entró en vigor el pasado 10 de octubre.
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