Murió Oscar Schmidt, leyenda del básquet mundial, a los 68 años

Murió Oscar Schmidt, leyenda del básquet mundial, a los 68 años

El exbasquetbolista brasileño Oscar Schmidt, considerado una de las máximas leyendas de este deporte, murió este viernes a los 68 años luego de una larga pelea contra un tumor cerebral, informaron la Confederación Brasileña de Baloncesto (CBB) y sus familiares.

Casado y con dos hijos, el mítico exbasquetbolista había sido internado más temprano en un hospital en Santana de Parnaíba, en Sao Paulo. “Hoy el mundo pierde a un ídolo, yo pierdo a mi padre (…). Descansa en paz, papá. Saluda a la abuela. Estás en el Salón de la Fama de la vida”, lo despidió su hijo Felipe Schmidt en Instagram.

Nacido en Natal y apodado “Mano Santa”, el alero desarrolló una carrera profesional de 25 temporadas y se consolidó como el máximo anotador en la historia del básquet, con 49.703 puntos.

También posee el récord de mayor cantidad de puntos en Juegos Olímpicos, con 1.093. Participó de cinco citas consecutivas. Fueron Moscú 1980, Los Ángeles 1984, Seúl 1988 -allí estableció el récord de anotación en un partido con los 55 que marcó ante España-, Barcelona 1992 y Atlanta 1996.

Compitió también en cuatro ediciones del Mundial. Obtuvo la medalla de bronce en el Mundial de Filipinas 1978 y en su extenso paso por el seleccionado, entre 1977 y 1996, acumuló 7.693 puntos en 326 partidos oficiales.

Con Brasil, más allá de ese bronce, su logro más destacado fue la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 1987, en Indianápolis, donde lideró la victoria 120-115 sobre Estados Unidos, en lo que fue la primera derrota del conjunto estadounidense como local en esa competencia.

¿El debe? Nunca llegó a jugar en la NBA, aunque fue seleccionado por New Jersey Nets en la década de 1980.

Clubes cuya camiseta vistió Oscar publicaron en redes sociales mensajes en honor al mito. “En este momento de dolor, el Palmeiras se solidariza con familiares, amigos y fans del inmortal Oscar Schmidt”, publicó el club de Sao Paulo.

Vasco da Gama lamentó “profundamente” el fallecimiento de “uno de los mejores jugadores de básquet del mundo y dueño de un gran legado para el deporte de Brasil”.

La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) expresó igualmente su pesar. “Oscar, nuestro Mano Santa, fue sinónimo de patriotismo, garra y talento”, dijo el presidente de la CBF, Samir Xaud, en un comunicado de la institución.

Forma parte del Salón de la Fama de la FIBA y, aunque no compitió en la NBA, también está en el Salón de la Fama en los Estados Unidos.

“Oscar Schmidt no fue meramente un jugador extraordinario. Fue la definición de dedicación, pasión y compromiso con el deporte”, destacó la CBB. “Su muerte cierra una era”.