La muerte de Hugo Nelson Lacava Schell, exmediocampista de Boca Juniors y protagonista de una de las páginas más recordadas de Temperley, sacudió este jueves al fútbol argentino. Tenía 70 años y falleció en Resistencia, Chaco, la ciudad que había elegido como lugar de residencia desde hacía muchos años y donde desarrolló una activa vida vinculada al periodismo deportivo.
Nacido el 30 de agosto de 1955 en Colonia, Uruguay, Lacava Schell se formó futbolísticamente en la Argentina y alcanzó la Primera División con la camiseta de Boca. Debutó el 14 de abril de 1974, en una etapa en la que el club comenzaba a consolidar un equipo que marcaría época. Con el azul y oro disputó cerca de 30 partidos oficiales a lo largo de cuatro temporadas y fue parte de los planteles campeones del Metropolitano y el Nacional de 1976, títulos que inauguraron una era dorada para la institución.
Volante ofensivo de técnica depurada, buen manejo de balón y una elegancia que lo distinguía, su recorrido continuó a partir de 1978 lejos de la Bombonera. Su carrera fue extensa y diversa: jugó en Universidad Católica de Chile y sumó pasos por Quilmes, Lanús, Arsenal de Sarandí, Talleres de Remedios de Escalada, Santamarina de Tandil, Douglas Haig y Sarmiento de Junín, donde se retiró como futbolista profesional en 1990.
Más allá de esa trayectoria amplia, uno de los capítulos más significativos de su historia se escribió en Temperley. En 1982 integró el equipo que logró el ascenso a Primera División tras una recordada definición por penales ante Atlanta, disputada en el estadio de Huracán.
Aquella noche quedó marcada para siempre en la memoria del fútbol: se ejecutaron 26 remates desde los doce pasos, en una serie interminable que selló el regreso del Gasolero a la máxima categoría. Un año más tarde, ya en Primera, Lacava Schell volvió a ser protagonista al integrar el plantel que alcanzó las semifinales del Torneo Nacional de 1983, consolidando un vínculo profundo con los hinchas del club del sur del conurbano.
Tras colgar los botines, se radicó definitivamente en Chaco. Allí continuó ligado al fútbol desde otros lugares: trabajó como entrenador en equipos de la región y, sobre todo, encontró en el periodismo una nueva forma de expresar su mirada del juego. Condujo programas y se desempeñó como analista, convirtiéndose con el tiempo en una voz respetada en los medios de Resistencia, reconocido por su tono claro, su experiencia y su cercanía con la gente.
En los últimos años su salud se había visto afectada por distintos problemas, que se agravaron a partir de la pandemia. Según informó su entorno, murió a causa de un paro cardíaco.
La noticia generó innumerables mensajes de despedida. Clubes por los que pasó, excompañeros y colegas destacaron no solo su calidad como futbolista, sino también su perfil bajo y su calidez humana. Temperley, en particular, lo recordó con un mensaje emotivo que reflejó el lugar que ocupa en su historia.
🕊️🩵 Hoy el cielo celeste tiene una estrella más
Despedimos a Hugo Lacava Schell, pieza fundamental del ascenso a Primera División en 1982. Su fútbol y elegancia ya son parte eterna de nuestra historia.
Gracias por defender estos colores. Descansá en paz, campeón. pic.twitter.com/D0oTKM4eSC
— Club A. Temperley (@TemperleyOK) April 16, 2026
Lacava Schell deja la imagen de un jugador fino y comprometido, representante de una época del fútbol argentino en la que el talento y el sacrificio iban de la mano. Dentro y fuera de la cancha, siempre encontró en el fútbol una forma de pertenencia y de vida.







