El Mundial Femenino Sub 17 que se disputa en Marruecos no sólo está permitiendo descubrir a las futuras figuras del fútbol; también se está convirtiendo en una muestra del crecimiento organizativo e infraestructural del país africano, que vuelve a posicionarse como una referencia para los grandes eventos internacionales y sigue acumulando experiencia de cara al Mundial 2030. Y, de yapa, los países sudamericanos lo aprovecharon al máximo.
Las selecciones de Sudamérica encontraron en Marruecos un escenario ideal para competir. Instalaciones de primer nivel, ciudades conectadas, centros de entrenamiento modernos y una organización elogiada por delegaciones y futbolistas han facilitado el desarrollo del torneo. El país albergará cinco ediciones consecutivas del Mundial Femenino Sub 17 entre 2025 y 2029, una apuesta que refuerza su preparación para la Copa del Mundo 2030 que organizará junto a España y Portugal.
- Argentina fue una de las grandes revelaciones del certamen. En su primera participación en la historia de este Mundial, la Albiceleste logró avanzar a los octavos de final tras superar a Nueva Zelanda y a la selección anfitriona. La gran figura fue Mercedes Diz, delantera de River Plate, autora de siete goles y símbolo de una camada que ilusiona con el futuro del fútbol femenino argentino. Argentina fue eliminada por Ghana en octavos, luego del 1-1 y la tanda de penales.
- Brasil, por su parte, volvió a demostrar por qué sigue siendo una potencia en Sudamérica. Finalizó la primera fase invicto, con triunfos ante Canadá y Noruega y un empate frente a Ghana. Los doce goles convertidos en apenas tres partidos confirmaron el enorme potencial ofensivo de una generación que aspira a mantener a la Verdeamarela entre las protagonistas de la élite mundial. En octavos superó a Polonia y ya está en el top 8.
- Otra de las historias destacadas fue la de Venezuela. La Vinotinto regresó al Mundial Sub 17 después de una década de ausencia y consiguió meterse entre las 16 mejores selecciones del torneo. El espectacular gol de chilena de Andrea Suárez en la victoria frente a Zambia se convirtió en una de las imágenes más recordadas de la competición y reflejó el carácter competitivo del conjunto venezolano. En octavos venció nada menos que a Alemania, por 1-0 con tanto de Bravo.
- Aunque no logró superar la fase de grupos, Chile también sacó conclusiones positivas. Los duelos frente a Australia, México y España les permitieron a las jóvenes futbolistas chilenas medirse ante diferentes estilos y escuelas del fútbol internacional, una experiencia valiosa para continuar fortaleciendo el crecimiento del deporte en el país.
El Complejo Mohammed VI, de primer nivel
Olé recorrió un predio de lujo: canchas, hoteles, mezquitas y más.
El entorno ofrecido por Marruecos ha sido uno de los aspectos más valorados por las delegaciones. Infraestructuras como el Complejo Mohammed VI concentran campos de entrenamiento, alojamiento, servicios médicos, preparación física y espacios de recuperación en un mismo lugar, una comodidad que facilita el trabajo de las selecciones y optimiza el rendimiento de las jugadoras.
A cuatro años del Mundial 2030, el torneo está funcionando como una prueba de alto nivel para el país anfitrión. Mientras las jóvenes promesas sudamericanas suman experiencia internacional, Marruecos sigue demostrando su capacidad para organizar grandes competiciones y consolidar su ambición de convertirse en uno de los centros neurálgicos del fútbol mundial.












