Milei se midió con las tres principales figuras K: qué dijo la encuesta que inquietó al Gobierno

Milei se midió con las tres principales figuras K: qué dijo la encuesta que inquietó al Gobierno


A casi tres años de gestión, el gobierno de Javier Milei enciende las alarmas de su esquema político tras la publicación de un relevamiento nacional. El Presidente quedaría relegado frente a los tres referentes con mayor peso del kirchnerismo y el peronismo en eventuales escenarios de segunda vuelta electoral.

El dato más contundente de la medición refleja que, de enfrentarse en un balotaje contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof, Milei obtendría un 38,5% de los votos frente a un 49% del dirigente opositor. En un duelo mano a mano contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el resultado proyecta un 45,6% para la titular del Partido Justicialista y un 39,2% para el mandatario libertario. En tanto, frente al exministro de Economía Sergio Massa, el jefe de Estado caería por 39,1% contra un 44,2% de preferencia.

Los resultados surgen de un estudio realizado entre el 18 y el 22 de septiembre sobre 4.664 casos en todo el país por la consultora Delfos.

Cómo impacta la economía y el metro cuadrado

La encuesta muestra que la erosión del oficialismo responde a una marcada pérdida de expectativas económicas y a una presión directa sobre el presupuesto familiar. El foco de las preocupaciones sociales se trasladó desde el plano macroeconómico hacia la economía cotidiana: las principales demandas de la población son el empleo (12%), los salarios (11%) y la corrupción (12%), superando a la macroeconomía en abstracto, que cayó al 10%.

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En ese sentido, tres de cada cuatro argentinos no perciben una buena situación general. El 51% califica su realidad actual como “mala” y un 23% como “regular”. El impacto sobre los ingresos se vuelve determinante: al 60% de los encuestados “no le alcanza” el dinero para cubrir sus gastos mensuales, mientras que otro 25% manifiesta llegar “con lo justo”. A su vez, el 63% anticipa probables dificultades para afrontar sus compromisos financieros inmediatos y un 61% perdió la confianza en que el mandatario logre reducir la inflación aún más.

Este persistente deterioro económico derivó en un clima de opinión predominantemente adverso. El 75% de los consultados asoció sus sentimientos frente a la situación del país con sensaciones negativas, encabezadas por la preocupación (25%), el enojo (19%), la tristeza (18%), la incertidumbre (17%) y el miedo (5%). Por su parte, el desánimo afecta directamente las proyecciones a futuro: el 68% sostiene que el libertario no podrá mejorar el rumbo del país durante el resto de su mandato y un 66% augura que la coyuntura empeorará en relación al año anterior.

Imagen de Milei segun Delfos

En materia de valoración personal de los dirigentes, la imagen de Milei se estabilizó con un 36% de apreciación positiva frente a un 60% de calificación negativa. Estos guarismos lo ubican en un rango similar al de los principales nombres de la oposición: Kicillof ostenta un 41% de imagen positiva y 50% de negativa; Fernández de Kirchner registra un 37% de adhesión y 54% de rechazo; mientras que Massa acumula un 28% de valoración favorable frente a un 55% de desacuerdo. Al evaluar la aprobación específica de la gestión nacional, la brecha de rechazo se amplía para el Gobierno, alcanzando un 68% de desaprobación versus un 25% de respaldo.

Imagen de Milei segun Delfos

A pesar de los abrumadores indicadores de descontento social, Milei conserva un núcleo duro del 30% que sostiene su andamiaje político y le permite permanecer competitivo en un escenario de primera vuelta. En una oferta electoral amplia, el Presidente cosecha un 34,4% de intención de voto, ubicándose en un empate técnico con Kicillof, quien encabeza la nómina con el 34,9%. El relevamiento concluye que ante el achique de la oferta de candidatos de derecha, como Victoria Villarruel o Mauricio Macri, el voto liberado se redistribuye hacia opciones en blanco o corrientes de centro, confirmando que la base del jefe de Estado conserva su competitividad de cara al próximo ciclo presidencial.