Mbappé y Bellingham calman al Bernabéu con una goleada a la Real Sociedad | Fútbol | Deportes

Mbappé y Bellingham calman al Bernabéu con una goleada a la Real Sociedad | Fútbol | Deportes


El pasado reciente en el Real Madrid es tan oscuro que, antes de que el equipo rindiera a la Real Sociedad en una buena segunda parte, el Bernabéu sacó las uñas a sus jugadores cuando la noche todavía iba igualada a la media hora de juego. Los blancos tienen muchas heridas que cerrar y encuentros como el de este miércoles, al menos, le sirven para ganar tiempo.

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Thibaut Courtois, Denzel Dumfries, Ibrahima Konaté, Dean Huijsen, Álvaro Carreras (Marc Cucurella, min. 45), Bernardo Silva (Carlos Espí, min. 85), Federico Valverde, Jude Bellingham (Eduardo Camavinga, min. 77), Vinícius Júnior (Yan Diomande, min. 83), Arda Güler (Brahim Díaz, min. 77) y Kylian Mbappé

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Álex Remiro, Sergio Gómez, Jon Martín, Luken Beitia, Jon Aramburu (Igor Zubeldia, min. 56), Takefusa Kubo (Gonçalo Guedes, min. 73), Yangel Herrera (Carlos Soler, min. 65), Luka Sucic, Job Ochieng (Ander Barrenetxea, min. 65), Beñat Turrientes y Mikel Oyarzabal (Orri Óskarsson, min. 57)

Goles 1-0 min. 39: Mbappé. 1-1 min. 43: Luka Sucic. 2-1 min. 59: Mbappé. 3-1 min. 67: Vinicius Junior. 4-1 min. 79: Mbappé

Arbitro Mateo Busquets Ferrer

Tarjetas amarillas Carreras (min. 9), Yangel Herrera (min. 30), Jon Aramburu (min. 46), Luken Beitia (min. 70), Ibrahima Konate (min. 72), Camavinga (min. 93)

El triunfo local lo asfaltó un triplete de Kylian Mbappé, el de tantas veces en jornadas como esta, y lo terminó de atar una gran acción de Jude Bellingham, que le entregó el gol a Vinicius. El extremo venía de recibir otra ráfaga de pitos de la grada y encontró algo de alivio con su tanto y, sobre todo, con una excelente asistencia para el tercero del francés.

El Madrid dio un salto tras el descanso, se aliaron Mbappé y Bellingham, pudo correr y eso lo liberó ante una Real que trató de estirarse con criterio y recibió el sostén bajo palos de Álex Remiro, pero que no encontró cobijo cuando los blancos se soltaron tras el descanso.

La cartelera traía el regreso de Mourinho al Bernabéu, de donde se marchó hace 13 años adorado por unos cuantos miles, y entre la indiferencia y cierto hartazgo del resto de la masa. Al portugués le debió convencer el once inicial del pasado sábado en Cornellà porque lo repitió. Quizá también porque alguno de los nuevos, como Marc Cucurella y Yan Diomandé, todavía no tienen ritmo para comenzar. Con Bellingham, Vini y Mbappé, eso sí, no hay esperas. Los tres, fijos desde el minuto uno.

Lo que tampoco cambió respecto a mayo fue el nerviosismo de la grada. A la media hora, en un bajón del Madrid, del Bernabéu bajó una ráfaga de pitos que nadie pudo decir que no escuchó. Fue una forma muy clara de advertir a sus jugadores que el perdón se lo tendrán que ganar. Los blancos le habían puesto empeño hasta entonces, no era un grupo de brazos caídos pese a que les costaba domar el encuentro, pero la reacción de la gente sirvió de aviso para lo que viene.

La Castellana había homenajeado a los campeones del mundo Cucurella y Mikel Oyarzabal, y el acto festivo dio paso a una media hora inicial donde ambos conjuntos intercambiaron posesiones largas, más los blancos, y fallos ante el gol. El Madrid trataba de darle circulación a la pelota, presionar arriba cuando podía, pero a Vini se le fue la más clara delante de Remiro. En la otra costa, Courtois también había frenado por abajo a Oyarzabal.

La Real Sociedad se presentó sin ningún fichaje todavía y con dos jugadores del filial en el once de partida de Pellegrino Matarazzo: el central Luken Beitia y el extremo Job Ochieng. Pero lo que no le faltó durante el primer tiempo fue identidad y personalidad para amasar el balón con sentido en cuanto podía. En una de esas, Sergio Gómez enganchó una volea con la zurda de mucho mérito que se le marchó por un palmo. Y, justo entonces, el Bernabéu se arrancó con los pitos, que sofocó Mbappé con el 1-0. Se arrancó Valverde por el medio y conectó con el francés, que sacó tajada de un agujero en la zaga.

El tanto debió servir de palanca para los locales, pero el Madrid sigue con algunos males del pasado. Un balón en largo hacia Ochieng resultó suficiente para que la defensa merengue colapsara. Nadie frenó al joven y a Carreras le faltó fiereza para contener la llegada de Sucic, que anotó el empate.

Mou intervino de inmediato con Carreras, que también tenía una tarjeta. El gallego se quedó en la ducha de pensar y apareció Cucurella. El partido también empezó a descamisarse y, pese a que Remiro volvió a negar a Mbappé tras un pase de Güler, la siguiente no se le escurrió al francés. Urdió una pared relámpago con Bellingham y afinó ante el meta navarro para calmar a una hinchada de donde habían surgido, otra vez, pitos a Vini.

Otra herida que viene de lejos y que, esta vez, no fue a mayores gracias al 3-1 que anotó a puerta vacía el brasileño después de una gran acción de lucha y porfía de Bellingham y, sobre todo, por un gran pase a Mbappé para el 4-1. El extremo recogió luego la ovación de la masa, que pasó página tras los instantes de tensión de la primera hora. Fue el momento de una filigrana de Diomande antes de cerrar un triunfo blanco de menos a más.