mató a su esposa y lo encontraron en una cama tapado con sábanas y frazadas

mató a su esposa y lo encontraron en una cama tapado con sábanas y frazadas

“Cometí un gran error”. Pablo Salvador Pitali (40) lanzó esa frase cuando la Policía lo descubrió oculto en una cama, debajo de sábanas y frazadas, en la misma casa donde había asesinado a su esposa, Judith Nazarena Jerez (35), en la localidad de Graneros, ubicada al sudeste de la provincia de Tucumán.

El cuerpo de la mujer fue encontrado por su hermano en la habitación matrimonial de la casa de la víctima, mientras que acusado fue descubierto por la Policía recostado en una cama, tapado con sábanas y frazadas en un cuarto de visitas.

Un patrullero fue hasta la casa de la víctima, ubicada en la zona de La Cañada, donde un médico constató que la mujer estaba muerta.

Jerez tenía “un golpe a la altura de la sien, que podría corresponder a un impacto o a un posible proyectil”, consignaron fuentes investigativas al diario La Gaceta.

En ese contexto, se puso en marcha un operativo para preservar la escena y comenzó la búsqueda del presunto asesino.

El denunciante remarcó que, cuando ocurrió el hallazgo, ni su sobrina (una nena de 10 años hija del matrimonio que se encontraba en la escuela) ni su cuñado estaban en la casa.

Sin embargo, cuando los agentes policiales requisaron la propiedad, encontraron al hombre en una de las habitaciones: estaba escondido en una cama.

De acuerdo con el informe policial, el sospechoso admitió haber cometido “un grave error”. Frente a eso, sumado al estado en que lo encontraron (tenía ropa manchada con sangre), quedó detenido de manera preventiva.

La causa quedó a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios del Centro Judicial de Concepción, subrogada por el fiscal Carlos Sale.

El funcionario dispuso la intervención del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del Ministerio Público Fiscal y la realización de la autopsia.

La investigación apunta a establecer cuál fue el escenario previo al momento en que Jesús Jerez llegó a la casa de su hermana, quien hace 15 años estaba en pareja con Pitali y compartía el manejo de una carnicería que funciona en el mismo terreno donde vivía la familia.

Previo al homicidio, fuentes locales confirmaron que no había registros de ninguna denuncia por violencia de género. Tampoco testimonios de testigos que hubiesen alertado sobre situaciones de ese tipo.

“No hay antecedentes ni denuncias realizadas por la víctima. Los vecinos manifestaron que jamás habían escuchado gritos ni se habían enterado de situaciones de violencia doméstica. Sí dijeron que tenían discusiones típicas de pareja, más que nada por el tema laboral (de la carnicería), porque ella era quien intentaba mantener el balance económico del negocio”, sostuvo el comisario Alfredo Cecenarro.

Y agregó: “El hombre estaba acostado en la cama de una habitación que sería para recibir visitas, tapado por completo con sábanas y colchas y con manchas de sangre en su cuerpo y ropa”.

A la espera de los resultados de todas las pericias, la pareja de la víctima permanece a disposición de la Justicia y se conoció que este miércoles la fiscalía expondrá la hipótesis con la que avanzará en su contra.

Hasta el momento, según informó el jefe policial, “el arma homicida no fue encontrada”.

Conocidos y allegados despidieron a Jerez en las redes sociales, donde la recordaron por su “amistad, humildad y belleza”.

“Me quedaré con tu bella amistad, con el sabor de tus riquísimos tamales. Cada vez que te veía era con un abrazo tierno y risas; no te olvidaré jamás. Tu belleza, tu humildad y tu amada niñita te caracterizaba. Siempre te recordaré. ¡Qué Injusticia Dios!, ¿por qué? Qué día tan horrible, saber que todo tus sacrificios quedaron en la nada, eras una laburante”, decía el mensaje de una conocida.

El perfil de la víctima en Facebook tenía una particularidad y es que usaba el apellido de casada: “Nazarena de Pitali“.