Mark Zuckerberg enfrenta una polémica por un incidente ocurrido frente a las costas de Alaska, cuando una pequeña embarcación se quedó sin combustible y necesitó asistencia. Según el relato de un pasajero que se encontraba en la zona, la Guardia Costera de Estados Unidos intentó contactar al yate Launchpad, propiedad del CEO de Meta, pero no obtuvo respuesta pese a que se encontraba más cerca del bote que finalmente recibió ayuda.
Michael Love, un pasajero del crucero Wilderness Legacy, contó en redes sociales que su embarcación terminó interviniendo para asistir al bote varado.
Fue el Wilderness Legacy quien acudió en su ayuda. La tripulación logró remolcar la embarcación hasta la bahía Farragut, donde además le proporcionó combustible para que pudiera continuar su recorrido.
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La versión del equipo de Zuckerberg es diferente. Un portavoz del empresario explicó a Alaska Beacon que la tripulación del Launchpad no escuchó inicialmente la llamada de auxilio y aclaró que Zuckerberg y su familia no se encontraban a bordo del yate en el momento del incidente.

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La explicación apunta además a un problema de comunicación. El portavoz señaló que la tripulación revisó posteriormente el contacto realizado por la Guardia Costera, pero lo hizo en un canal de radio diferente al que estaban utilizando en ese momento.
Para cuando lograron tomar conocimiento del pedido, explicó, la asistencia ya estaba en camino y el problema de la embarcación había comenzado a ser resuelto por otro barco.
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