A pesar de no encontrarse en su mejor momento, renqueante todavía de su novena operación en el brazo derecho hace unas semanas, a Marc Márquez le sobró velocidad y talento para arrasar en su circuito predilecto. El defensor de la corona dominó con suficiencia en Sachsenring, donde acumula 14 victorias en 20 carreras mundialistas, para ganar el GP de Alemania y situarse a las puertas del liderato cuando MotoGP alcanza el ecuador del calendario y las vacaciones estivales. Para el campeón de Ducati, la tercera victoria y el segundo doblete del curso rematan una remontada de aúpa que le ha permitido pasar de estar a 102 puntos del líder tras el GP de Italia a finales de mayo a tan solo 18 en cuestión de mes y medio.
Márquez no tuvo rival en un trazado donde acumula 10 victorias de domingo en la categoría reina, un registro que iguala el anterior tope de triunfos en un solo circuito de Giacomo Agostini en Imatra. El sábado también había logrado su novena pole position en el trazado para igualar otra plusmarca del italiano en el desaparecido circuito de Finlandia. Aunque no necesitaba empujón alguno, las caídas de Alex Márquez y Fabio Di Giannatonio, los dos únicos capaces de acercarse al rendimiento del 93 a lo largo del fin de semana, allanaron más todavía el camino hasta su plácido triunfo.
“Estoy muy contento, ha sido un fin de semana muy bueno. He estado muy concentrado, porque si quería tener oportunidades en el campeonato, sabía que en este circuito tocaba atacar a mis rivales. Lo hemos conseguido, y estoy encantado de haberme llevado esta décima victoria en un circuito tan especial para mí”, comentó el ganador desde el parque cerrado. Durante su celebración con la afición, subiendo a las gradas, Marc se plantó una corona hinchable encima del casco y luego prendió una traca desde la grava para jolgorio de la hinchada.
El portento de Ducati sacó más de dos segundos en meta a las dos máquinas del Trackhouse, con el japonés Ai Ogura en segunda plaza y el español Raúl Fernández tercero. El equipo cliente de Aprilia superó con creces al conjunto oficial de los italianos por segundo fin de semana consecutivo después de reinar con dos dobletes en Assen. Con la quinta plaza de un Jorge Martín incapaz de acercarse al grupo delantero tras salir séptimo, el líder del campeonato salió con 14 puntos de margen sobre el piloto de Kiyose, barriada de Tokio. El defensor de la corona, que arrancó el fin de semana en quinta plaza, ya es tercero en la clasificación tras su tremendo recorte de 84 puntos en cuatro grandes premios.
El subidón de Márquez, pese a sus problemas físicos, invita a pensar en un segundo tramo de campeonato emocionante, con cinco pilotos en un pañuelo. Diggia, que tenía a tiro el liderato en Alemania, cierra ahora el repóker de candidatos que se encuentra a menos de una victoria –25 puntos– de la posición preeminente en la tabla. El italiano del VR46 fue el primero de los favoritos en irse al suelo, demasiado rápido en la curva 10 de la cuarta vuelta y tras llevarse un susto morrocotudo durante el calentamiento de la mañana. Luego fue el pequeño de los Márquez quien erró el tiro en la última curva del trazado, un desastre que se saldó sin mayores consecuencias físicas para ambos.
En una carrera vista para sentencia tras la salida perfecta de Marc y las caídas de las otras dos Ducati con ritmo de podio, destacó también la garra de un Pedro Acosta capaz de rescatar un cuarto puesto con una KTM todavía muy alejada del grupo delantero. El murciano mantuvo lejos a Martín y Pecco Bagnaia, que estuvo a punto de hacerle un favor a su compañero en el garaje rojo de Ducati en la batalla por la quinta plaza.
El heptacampeón de MotoGP se ha beneficiado de la irregularidad de todos sus rivales, especialmente la del anterior líder del certamen. Marco Bezzecchi lleva cuatro domingos en blanco y tendrá muchos deberes este verano. El riminés de Aprilia, con cuatro triunfos y seis podios en este arranque mundialista, pasó este mismo domingo por quirófano para reparar con éxito la fractura en la clavícula izquierda sufrida en la cronometrada del sábado e inicia un proceso de recuperación que debería permitirle volver a la acción en Silverstone.
Aunque merecería las vacaciones, y quién no las merece, Márquez ya adelantó estos días de que no habría descanso durante el verano. Su estado físico no es óptimo, y su objetivo durante el próximo mes hasta el GP de la Gran Bretaña será machacarse en el gimnasio y estudiar a fondo sus problemas en la extremidad maldita con sus fisioterapeutas y fisiólogos. Descansará un pelín, porque dice necesitar reposar la cabeza, pero no dejará de entrenarse. “Parece que el brazo derecho está bien porque estoy ganando, pero hay puntos muy débiles que debo mejorar e insistir todavía, ganar resistencia y volver a jugar con el cuerpo en las curvas hacia la derecha”, apuntó el catalán.
En otro orden de cosas, la nueva configuración de la parrilla, con espacios más amplios entre pilotos en aras de la seguridad, se saldó sin accidentes durante su estreno mundialista en Sachsenring.








