“Jamás imaginé el final que tuvo”, afirmó el neurocirujano Leopoldo Luque (45), quien este jueves declaró por décima vez en el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60), también se defendió de las conclusiones de la Junta Médica y respaldó a los profesionales de la salud que atendieron al Diez.
La audiencia 39 del debate tenía prevista la declaración del primer testigo de la defensa. José Antonio Maya, propuesto por los abogados de Luque, pero no se presentó porque sostuvo que no tenía tiempo para analizar el estudio de 170 páginas.
Por eso, el TOC N° 7 de San isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, dispuso que las próximas cinco audiencias (el 8, 10, 15, 17 y 22 de septiembre) sean exclusivas para la declaración de los 18 testigos de la defensa.
El tribunal resolvió también que sean tres testigos por jornada y que, en caso de que sea necesario, se suma una sexta audiencia antes del 29 de este mes, cuando comenzarán los alegatos de cierre.
En tanto, el testimonio de Luque se extendió aproximadamente por una hora y solo respondió preguntas de sus defensores, Francisco Oneto, Roberto Rallín y Julio Rivas.
“Hay un paciente después de la muerte y parece otro paciente en vida, entonces empiezan las preguntas de por qué no lo vieron, qué pasó, cómo no vieron las alarmas, como ese paciente se encerró y nadie hizo nada. La respuesta es simple, el paciente que describe la Junta Médica no es el paciente que teníamos en vida, pero no es que somos tontos, que no nos importa el paciente”, afirmó.
Respecto a que la Junta Médica señaló que Maradona tenía “insuficiencia cardíaca, renal y hepática”, Luque afirmó: “Ese no era nuestro paciente”.
“Vi los videos del Zoom y es claro lo que pasaba, ellos tenían la autopsia, los estudios y un diagnóstico fijado. Concretamente, los estudios cardiológicos daban normales, los peritos decían eso. El nefrólogo dijo normal, el hepatólogo dijo que no tenía síntomas y que la funcionalidad del hígado es normal. Con la autopsia en la mano yo puedo suponer y conjeturar”, se defendió.
Y reiteró de manera contundente: “Los estudios que teníamos nosotros eran estudios normales (…) El paciente que describió la junta era un paciente gravísimo y no era el paciente que nosotros teníamos”.
En otro tramo de su declaración habló bien de los profesionales que atendieron a Maradona el mes previo a su muerte, ocurrida el 25 de noviembre de 2020. Y nombró puntualmente al médico clínico Pedro Di Spagna (53) y a la psiquiatra Agustina Cosachov (41).
“Quiero dejar en claro que no vi a ningún profesional haciendo algo malo. Intentaron ayudar a un paciente, los vi acá. En Di Spagna no vi nada malo ni en otro médico”, relató.
Los otros médicos que atendieron a Maradona en ese momento fueron el psicólogo Carlos Díaz (34); Nancy Forlini (57), coordinadora de Swiss Medical; el coordinador de Medidom, Mariano Perroni (45), los enfermeros Gisela Madrid (41) y Ricardo Almirón (42). Todos ellos están imputados por la muerte del Diez.
Además, Luque se refirió a las declaraciones de algunos de los testigos que pasaron por el debate. Uno de ellos fue el kinesiólogo Nicolás Taffarel, quien aseguró que vio varias veces a Maradona hinchado y fue recordado por avisarle en un chat que tenía “los ojos como una teta”.
“Taffarel me ha dicho varias veces que se hinchaba y deshinchaba y que los chequeos le daban normales. Eran estudios de enero y octubre de ese año. Nunca se detectó ni la insuficiencia cardiaca, hepática ni renal. Los estudios daban bien y el paciente no refería nada“, reafirmó.
El neurocirujano se refirió, a su vez, al carácter y personalidad del paciente. Sostuvo que en reiteradas veces se encerraba y que no se observó “riesgo inminente para sí o terceros”.
“Los estudios estaban bien, estuvo monitoreado del 3 al 11 (de noviembre) en una terapia intensiva, le dan el alta con una dieta con sal. Si escuchan los testimonios lo vieron excelente al paciente. Hace un episodio dentro de una abstinencia de querer encerrarse, no era una alarma“, dijo Luque a los jueces, quienes lo escucharon atentamente.
Luego dijo que no era un paciente con hipertensión, sino en abstinencia. “Si sos hipertenso, la presión se dispara sin medicación y estaba normal”, sostuvo.
Luque vio a Maradona el 17, 18, 20 y 22 de noviembre del 2020: “No quiso verme, a los enfermeros los vi atendiéndolo. Lo vi siendo cuidado. Creo que le dije a Gianinna que lo vi respirando bien, para nada jamás imaginé el final que tuvo, jamás se me cruzó por la cabeza”.

“Los estudios daban bien”, afirmó el neurocirujano. Foto: Alejandro Pagni/AFP.
“¿Por qué buscabas abrirte?”, le preguntó Oneto. En ese momento Luque habló del sentimiento que tenía hacia Maradona, de quien calificó como “amigo” en otra de sus declaraciones anteriores.
“Lo quería infinitamente. Era mentira que era un paciente más, estar cerca de Diego era hermoso. Eso no se puede negar. ¿Qué utilidad tenía para Diego? Me nombraban como médico de cabecera. Él confiaba en mí cuando quería, me llamaba y me decía ‘Luque me duele la rodilla’, era un facilitador de algunas cosas. Lo quería dejar porque era frustrante, tenía una personalidad fuerte, me trataba bastante mal, pero lo aceptaba así, lo quería así y lo aceptaba. No quiero que quede la imagen que le falte el respeto a él ni a la familia, de manera privada lo hice y pedí disculpas, tuve comentarios desafortunados que no le diría en la cara”, declaró.
En ese momento, Gianinna abrió la boca, como indignada de lo que escuchó.
En tanto, Luque continuó aclarando de por qué quería dar un paso al costado de la atención de Maradona, algo que dejó dicho en una de las reuniones de externación en la Clínica Olivos, de las que participaron familiares y gente del entorno del Diez.
“Cuando vi que tenía un grupo de gente, de salud mental, era el momento de descansar de esa situación y frustrante. No sabía manejar un paciente alcohólico. No me sentía de utilidad“, sostuvo.
Por último, Luque remarcó nuevamente que ninguno de los imputados atendió mal a Maradona ni son responsables de su muerte.
“Yo creo que de todos los participantes que estamos acá, ninguno tuvo mala intención y ninguno vio la situación (de Maradona). Todos hicimos lo mejor que se pudo“, finalizó.








