El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció este domingo una serie de obstáculos para que los electores pudieran llegar a los centros de votación durante el balotaje que lo enfrenta al senador opositor Flávio Bolsonaro. En consecuencia, el ministro Cristiano Zanin, del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior Electoral, decretó la prórroga de la votación en todo el territorio nacional hasta las 19.
Según advirtió Lula, el retiro de autobuses de circulación afectó el traslado de los votantes en distintas ciudades del país, entre ellas San Pablo y Salvador de Bahía.
Ante esta situación, el mandatario pidió a la Justicia que garantice el derecho al voto y reclamó una extensión de al menos dos horas del horario de votación, previsto hasta las 17, hora local, la misma que en Argentina. La solicitud buscaba permitir que las personas que no habían podido llegar a las mesas electorales tuvieran tiempo de emitir su sufragio.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Lula y Bolsonaro enfrentan un balotaje con final abierto y determinante para la región
La Justicia respondió al reclamo de Lula
La extensión del horario de votación fue oficializada por el juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil Cristiano Zanin, quien resolvió prorrogar por dos horas el cierre de los colegios electorales en todo el país, hasta las 19 (hora local), ante la gravedad de las denuncias presentadas por Lula sobre los obstáculos para acceder al transporte público.
La decisión respondió a los reclamos del mandatario, que había pedido extender la jornada electoral para garantizar que los ciudadanos afectados por las dificultades de traslado pudieran llegar a las urnas. La medida alcanzó a todo el territorio brasileño y no solamente a las ciudades donde se habían reportado inconvenientes.
La resolución se conoció cuando el escrutinio ya había comenzado y el recuento de votos había alcanzado el 0,25%, según los datos publicados en el portal oficial del Tribunal Superior Electoral (TSE). La prórroga modificó el horario de cierre previsto originalmente para las 17 y postergó la finalización de la votación en una jornada decisiva para definir la presidencia entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
Las denuncias por la falta de colectivos
Durante la jornada electoral, Lula sostuvo que la reducción del servicio de transporte público dificultaba la participación de los ciudadanos, especialmente de los sectores de menores ingresos, que dependen de los autobuses para trasladarse hasta sus lugares de votación.
“Nadie puede dejar de votar porque algún empresario sinvergüenza o algún alcalde de mala calaña, bandido, intentó impedir que el pueblo votara”, afirmó el presidente ante los periodistas que lo esperaban frente a su vivienda en San Pablo. Además, explicó que había solicitado a la Justicia que extendiera el horario de funcionamiento de los centros electorales en las localidades perjudicadas.
Según el mandatario, en San Pablo se retiró de circulación casi el 40% de los autobuses. La situación también se habría registrado en otras ciudades, principalmente en el nordeste brasileño, una región donde el Partido de los Trabajadores (PT) cuenta con una importante base electoral.
EN VIVO | Avanza el balojate en Brasil y el TSE anunció que cerca de las 20 tendrán al ganador
Las imágenes difundidas por la televisión brasileña mostraban terminales con playas de autobuses vacías o con una cantidad reducida de unidades disponibles. Los problemas de circulación reavivaron las denuncias sobre las dificultades que enfrentan algunos votantes para llegar a las urnas durante una jornada decisiva para el futuro político del país.
Un conflicto que comenzó en Bahía
Las primeras denuncias se concentraron en Salvador de Bahía, donde se reportaron obstáculos para la circulación de autobuses públicos. De acuerdo con la información difundida durante la jornada, el conflicto se extendió a otras localidades y estados brasileños.
El tribunal electoral informó sobre los problemas de transporte en Salvador de Bahía, luego de que el partido de Lula presentara denuncias por las dificultades para trasladar a los votantes. En ese contexto, se ordenó la detención del secretario municipal de Movilidad por el bloqueo a la salida de 75 autobuses públicos.
El alcalde de Salvador, Bruno Reis, aliado de Flávio Bolsonaro, justificó la medida por la presencia de volantes del PT en los vehículos. Sin embargo, la distribución de ese tipo de material electoral está permitida en Brasil, según la información difundida sobre el caso.
La controversia adquirió relevancia política porque Bahía es uno de los principales bastiones electorales de Lula. En ese estado, una parte importante de los votantes depende del transporte público para desplazarse, por lo que las dificultades en el servicio podían afectar su participación en los comicios.
Los antecedentes de las elecciones de 2022
Las denuncias también reabrieron el debate sobre los antecedentes de las elecciones presidenciales de 2022, cuando Jair Bolsonaro perdió frente a Lula da Silva. En aquella oportunidad, también se registraron cuestionamientos vinculados con las dificultades para acceder al transporte público durante la jornada electoral.
Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato presidencial no consecutivo en una segunda vuelta marcada por la polarización política. Del otro lado, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, compite por la presidencia como candidato de la oposición.
En ese escenario, las denuncias por las restricciones al transporte público sumaron un nuevo foco de tensión a una elección seguida de cerca por el impacto que puede tener en el rumbo político de Brasil. Mientras el presidente reclamaba más tiempo para votar, el país se encaminaba al cierre de los comicios y al inicio del recuento de sufragios.
LMM








