Lo de Lionel Messi ante Argelia en el debut del Mundial 2026 casi que no tuvo palabras para ser descrito. Cualquier vocablo quedó corto: el hat-trick -el primero, un misil- para un triunfazo 3-0 de la Selección Argentina, que le recuerda a todos que es la actual campeona del mundo y que va a defender con uñas y dientes ese título. Y que tiene a su máxima figura, con 38 años y a pocas horas de cumplir los 39, más vigente que nunca. Tanto, que, ante Austria, puede quebrar ni más ni menos que tres récords.
¿Cuáles son esas tres marcas? Con su hat-trick frente a los argelinos, ya quedó establecido que Leo igualó al alemán Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de los Mundiales con 16 tantos. Por eso, si convierte un gol más, quebrará ese récord y se convertirá, en soledad, en el máximo artillero de las Copas del Mundo con 17 gritos.
El segundo récord también se lo puede quebrar a Klose si Argentina vence a Austria. Con la victoria ante Argelia, Messi logró 16 triunfos en las Copas del Mundo e igualó al alemán como el futbolista con más partidos ganados en la historia de los Mundiales. Uno más, ya sea contra los austríacos o contra los jordanos en la última fecha de la fase de grupos, lo hará adueñarse, con 17 victorias (curiosamente, el mismo número que en el caso del récord de los goles), de esa marca en soledad.
¿Y el tercero? Uno muy particular: si mete otro gol desde afuera del área, se convertirá en el máximo artillero a larga distancia en la historia de los Mundiales. Con el 1-0 a Argelia, un zurdazo letal, igualó al brasileño Rivelino, quien era el único jugador que ostentaba esa marca con cinco tantos. La Patada Atómica, como apodaban al legendario volante, hizo tres de esa manera en México 1970 contra Checoslovaquia, Perú y Uruguay; y otros dos en Alemania 1974 frente a Zaire y Alemania Oriental.
Mientras que los cinco de Leo se dividen en tres en Brasil 2014, frente a Bosnia, Irán y Nigeria; otro en Qatar 2022, ante México y finalmente este quinto contra Argelia. Uno más lo situará como el dueño de esa marca en solitario.
Además, Leo alcanzará con Austria los 201 partidos con la Selección y de gritar un gol más llegará a los 121 tantos. Una bestialidad digna del mejor jugador del mundo que tiene una enorme trayectoria de más de dos décadas.








