En cada rostro, cada gesto, cada hilo bordado, cada color elegido se percibe la mano del trascendente artista que fue el español Francisco de Goya. La sensación de estar muy cerca de la imaginación y l apuntada de ese gran artista es la que recorre cada centímetro de los dos tapices que llegaron al Museo Nacional de Bellas Artes. Mañana se inaugura la muestra y se podrán apreciar públicamente a partir del martes 22 de septiembre. Se trata de “La cometa” (281 × 278 cm.) y “La gallina ciega” (289 × 350 cm.), realizadas en lana y seda, que con mucha personalidad la pequeña pero impactante muestra Goya en Buenos Aires. Tapices de las Colecciones Reales de España.
Hasta el próximo 17 de enero, el museo exhibe estas dos piezas pertenecientes a la Colecciones Reales de Patrimonio Nacional de Madrid, tal como anticipó Clarín Cultura la semana pasada. La muestra forma parte del plan de actuación del Consejo Internacional de Mecenas de las Colecciones Reales y se realiza con el impulso de la Fundación Callia. No es la primera vez que piezas de este tipo llegaron a nuestro país. En 1928, varios tapices de Goya viajaron a Argentina, gracias a una iniciativa impulsada por el entonces Real Patrimonio, para conmemorar el centenario de la muerte del pintor. Muy emocionado con estas piezas, el director del Bellas Artes Andrés Duprat explicaba, mientras se ultimaban los últimos detalles del armado de la sala: “Después de algunas conversaciones, en Colecciones Reales nos hicieron un menú de las obras que podíamos solicitar y cuando vimos que había dos tapices de Goya los pedimos, pensando que no iba a ser posible. Nos dijeron que sí y enseguida imaginamos ponerlos aquí, en esta sala contigua a los Goya del Museo con los que quedan integrados: podés ver estos textiles y luego las pinturas y los grabados clásicos”. Y agregó: “La colección patrimonial de las obras de Goya comenzó a conformarse en 1906, cuando el fundador del Museo, Eduardo Schiaffino adquirió en Europa un conjunto inicial de cuatro grabados. Con el tiempo, ese núcleo se amplió con otras pinturas y series completas de aguafuertes”.
“La gallina ciega” fue realizado entre los años 1789 y 1803 y “La cometa” entre 1778 y 1801, ambos tuvieron un proceso similar en su confección: fueron tejidos por la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara a partir de cartones realizados por Goya con la colaboración de expertos en distintas destrezas, pedidos para decorar estancias de los palacios reales durante los reinados de Carlos III y Carlos IV. “La importancia de esta muestra es múltiple, pues combina excelencia artística, memoria histórica y voluntad de diálogo cultural. Constituye un acontecimiento muy relevante para la Galería de las Colecciones Reales, porque es la primera vez que dos de sus piezas más importantes son acogidas como Obras Invitadas en una institución del continente americano, dentro de un programa concebido para dar proyección internacional a uno de los conjuntos patrimoniales más importantes de Europa”, explica desde Madrid, el director de las Colecciones Reales de Patrimonio Nacional y de la Galería de las Colecciones Reales, Víctor Cageao. Es la primera vez que la Galería de las Colecciones Reales cede una obra en préstamo a América.
“La gallina ciega” (289 × 350 cm.), tapiz de Goya en MNBA. Foto: Constanza Niscovolos Pero para que el resultado fuese el buscado, el artista y los tejedores debían conocer el trabajo del otro. Los pintores tenían que definir las figuras y contrastes de luces sabiendo que después serían traspasados al tejido; los artesanos, por su parte, debían traducir el lenguaje de la pintura a otro soporte, utilizando lana y seda. “Sin esa colaboración, los tapices no habrían alcanzado el extraordinario nivel de calidad que hoy admiramos”, sostiene Cageao.
Los tapices diseñados por Goya constituyen un conjunto notable de las Colecciones Reales españolas. Entre 1775 y 1792, Goya, el artista aragonés realizó los diseños para siete grandes series destinadas a diferentes estancias de los palacios de El Pardo y San Lorenzo de El Escorial con el objetivo de renovar la decoración cortesana. Anteriormente, estas obras contaban temas mitológicos, históricos o alegóricos. Goya hizo otra cosa: llevó a los palacios escenas de la vida cotidiana: juegos populares, paseos, fiestas, diversiones campestres y momentos de ocio. Goya entendía perfectamente el clima de la época marcado por las ideas de la Ilustración, cuando existía un interés creciente por representar costumbres, actividades y aspectos de la vida diaria.
Andrés Duprat y uno de losTapices de Goya en MNBA. Foto: Constanza Niscovolos.“La gallina ciega”, por ejemplo, fue concebido para el dormitorio de las infantas en el Palacio Real de El Pardo y es una de las composiciones más célebres de Goya. El artista pone una particular atención a la naturalidad de las figuras, el vestuario casual y la relación equilibrada entre paisaje y arquitectura. En la actualidad, se expone en la Galería de las Colecciones Reales.
Por otra parte, “La cometa” fue realizado para el comedor de los Príncipes de Asturias en el Palacio Real de El Pardo. Allí se observa a varios jóvenes jugando en un parque o campo. Goya combina la naturalidad de las figuras con la riqueza de sus ropas. Actualmente se conserva en el Palacio Real de Aranjuez, donde forma parte de la decoración del antiguo teatro de la residencia.
Detalle de “La cometa”, uno de los tapices de Goya en MNBA. Foto: Constanza Niscovolos.Aconseja Cageao: “Yo recomendaría detenerse, en primer lugar, en la increíble capacidad de los tejedores para reproducir las transiciones de color y los efectos de luz. A cierta distancia se ve una escena completa, pero cuando nos acercamos, descubrimos un complejo entramado de texturas y matices. También merece la pena observar los gestos y la disposición de los personajes, la elegancia de la indumentaria, la presencia del paisaje… Todos ellos, gestos artísticos que permiten entender el interés de estas obras más de doscientos años después de que fuesen creadas”.
“Siempre está esa mirada tan particular de Goya, incluso dentro de estas escenas que en apariencia son festivas, pero que incluyen pequeños detalles, que van más allá de lo que uno puede ver a primera vista. Es interesante entender -y nosotros vamos a poner el acento en eso- que hay un recorrido por dos periodos muy distintos del artista”, suma Mariana Marchesi, curadora del MNBA.
En la sala contigua, pinturas y grabados de Goya en MNBA. Foto: Constanza Niscovolos.Para la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva, “Proyectos de esta envergadura no serían posibles sin el apoyo de mecenas comprometidos con la conservación y difusión del patrimonio. El Consejo Internacional de Mecenas de las Colecciones Reales y la Fundación Callia han hecho posible este préstamo, y esa colaboración público-privada es, cada vez más, la vía para dar proyección internacional a nuestras colecciones”.
Francisco José de Goya y Lucientes (Fuendetodos, 30 de marzo de 1746-Burdeos, 16 de abril de 1828) fue un pintor y grabador español. Su obra abarca la pintura de caballete y mural, el grabado y el dibujo. Su estilo evolucionó desde el rococó, pasando por el neoclasicismo, hasta el prerromanticismo. “En general, cuando pensamos en Goya solemos recordar escenas de guerra, retratos reales o situaciones tormentosas, pero en los tapices encontramos otra faceta igualmente extraordinaria: un Goya luminoso, que está atento a la vida cotidiana y que es capaz de convertir escenas sencillas en obras muy modernas, espontáneas, naturales. Sin embargo, en ellas hay una observación muy directa de la realidad, una manera de organizar el espacio y las figuras que anticipa muchas soluciones que veremos después en su pintura madura. La capacidad para captar la vida del personaje ya está presente en estas obras, por eso digo que es un Goya diferente, pero plenamente reconocible”, sostiene Cageao.
Detalle de “La cometa”, tapiz de Goya en MNBA. Foto: Constanza Niscovolos.El préstamo de estas obras a Bellas Artes es el primer paso de un programa que aspira a extenderse a otros países del continente americano, como testimonio de la historia compartida entre España y América Latina. “Cada préstamo se evalúa con criterios técnicos estrictos, y solo viajan las obras que pueden hacerlo sin riesgo. Dentro de ese marco, nuestra obligación es acercar estas colecciones al mayor número de públicos posible, también fuera de España”, detalla Ana de Cuevas. Y concluye conceptulizando el sentido de esta práctica: “Una obra de arte que nunca se muestra pierde parte de su sentido. Protección exigente y presencia pública allí donde las condiciones lo permiten son, juntas, la manera de mantener vivo el patrimonio”.
Ficha:
- Muestra: Goya en Buenos Aires. Tapices de las Colecciones Reales de España.
- Dónde: Museo Nacional de Bellas Artes, Avenida del Libertador 1473.
- Fecha: Del 22 de septiembre de 2026 al 17 de enero de 2027.








