La audiencia N° 16 del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60), que tiene a siete profesionales de la salud acusados de “homicidio simple con dolo eventual”, arrancó picante, con el pedido de detención de una testigo.
Lo requirió el abogado Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna Maradona, al considerar que Nelsa Marilin Pérez (76), quien fue coordinadora de la empresa tercerizada Medidom, encargada de la prestación de enfermeros y equipamiento médico, incurrió en falso testimonio agravado al incurrir en “varias contradicciones” en su declaración.
“La testigo quiere beneficiar a (Nancy) Forlini”, sostuvo Patricio Ferrari, fiscal general adjunto de San Isidro, luego de un extenso interrogatorio donde señaló varias contradicciones y omisiones en el relato de la testigo.
El juez Alberto Gaig, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro, lo advirtió por sus dichos, a lo que Ferrari agregó que “ve” una mala fe de la mujer que estaba declarando.
En ese contexto, Burlando pidió la palabra: “No podemos permitir que venga a tomarnos el pelo. Voy a pedir, en función de todas las contradicciones advertidas, la detención de la señora y la formación de una causa”.
En ese momento se escucharon murmullos de varios abogados, principalmente de las defensas. “Es una falta de respeto, la está asustando”, se oyó decir a Forlini.
“Es vergonzoso lo que estamos escuchando. Es demasiado para la familia Maradona. Lo estamos advirtiendo todos, no es una cuestión de edad, es solo expresar la verdad”, agregó Burlando.
Gaig tomó la palabra y pasó a deliberar junto con sus colegas Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Tras unos minutos, los magistrados definieron no hacer lugar al pedido.
“No se advirtió una manifestación deliberadamente mendaz como para imputarle el delito de falso testimonio y mucho menos para ordenar su detención”, aclaró Gaig.
Pérez fue acompañada de un abogado, Alejandro Bosch, a quien le pidieron que se identificara en la sala. La testigo indicó que le pidió que vaya con ella porque “estaba operada” recientemente.
Según la fiscalía, su testimonio contó con varias contradicciones respecto a su declaración en la instrucción de la causa, lo que provocó una división en la postura de las defensas.
Luego de preguntarle varias veces sobre el concepto de cuidados domiciliarias o internación domiciliaria, Ferrari fue al grano y mirando a los jueces dijo: “No la quiero hacer larga, en la declaración dijo 14 veces internación domiciliaria”.
El juez Ortolani aclaró, según lo que interpretó de la testigo, que “si la complejidad es leve, cuidados domiciliarios, sino no lo es, es una internación domiciliaria”.
“Es así”, dijo la testigo, y agregó que Medidom brinda ambos servicios.
Uno de los puntos más altos de la declaración de Pérez fue cuando le preguntaron sobre si Forlini estaba a cargo del equipo de enfermeros y médicos. La testigo dijo que el equipo trataba era dirigido por Leopoldo Luque (45), uno de los médicos que están siendo juzgados.
Allí Ferrari marcó una contradicción, por lo que la testigo fue retirada unos minutos de la sala.
“No me quiero adelantar, pero la testigo podría querer beneficiar a algunos imputados. Pido que se advierta nuevamente sobre los riesgos de declarar falsamente y que responda las preguntas que se le realiza”, solicitó el fiscal.
Nicolás D’Albora, abogado de Forlini, le salió al cruce y dijo que “no hay ninguna contradicción”.
“La testigo está hablando de lo mismo sobre lo que entiende la función de Forlini”, añadió.
Por su parte, Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov (41), adhirió al planteo de la fiscalía y afirmó: “Me preocupa el grado de reticencia de la testigo. Está diciendo cosas que inclusive el falso testimonio agravado porque lo primero calla y luego afirma son todas en perjuicio de alguno de los imputados. Es una persona de edad, pero es hábil y es capaz”.
Gaig advirtió que los argumentos de la fiscalía “están contaminados con el juicio anterior”.
La declaración de Pérez, que se extendió por casi tres horas, continuó con temas relacionados a los títulos de los enfermeros contratados por Medidom y el rol del acusado Mariano Perroni (45) en la empresa y su relación con los profesionales que atendían a Maradona.
El abogado Fernando Burlando pidió la detención de la testigo Nelsa Pérez, pero el tribunal no hizo lugar al planteo. Foto: Francisco Loureiro.Una de las últimas frases que dejó Pérez fue una queja, que fue que no le devolvieron el termómetro que proveyó durante los días que Maradona estuvo en la casa del lote 45 del barrio San Andrés de Benavídez, donde murió el 25 de noviembre de 2020.
El detalle causó gracia en algunos pero indignación en otros presentes en la sala.
“Le pido disculpas por no haber sido devuelto el termómetro”, le respondió Gianinna Maradona cuando terminó el interrogatorio a Pérez.
El pedido de la fiscalía
La jornada comenzó con un nuevo planteo de la fiscalía donde señalaron que una testigo vinculada a la prepaga Swiss Medical “manipuló” prueba durante la instrucción de la causa.
La referencia que hizo el fiscal Ferrari fue sobre la declaración de la testigo Mariana Flichman, a cargo de la gerencia de Gestión de Riesgos de Swiss Medical, quien declaró jornadas atrás.
En la audiencia pasada, Ferrari pidió la exclusión probatoria de Flichman con el argumento de que también actuó como perito de parte de la prepaga en la Junta Médica realizada tras la muerte de Maradona.
Este jueves, el fiscal sumó un nuevo argumento para que los jueces decidan la exclusión o no de la perito, algo que adelantaron que lo definirán cuando sea el turno de la prueba vinculada al tema de referencia.
Ferrari indicó que durante la instrucción de la causa no se conoció la existencia de la gerencia Gestión de Riesgos que tenía la prepaga, y cuál era el rol de Flichman en el área.
“Vemos una nueva causal de exculpatoria. Participó de los hechos asistenciales al paciente Maradona y lo más importante, ha manipulado prueba, lo cual independientemente configure una acción delictiva, necesita ser conocido por ustedes”, afirmó.
“No ha sido perito de parte, ha sido perito y parte. Ha tergiversado la prueba, fue confundida hasta con una abogada y a la vez, ha intentado influir en las declaraciones de las personas que fueron convocadas al debate”, acotó el fiscal, y nombró a los enfermeros Dahiana Madrid (41) y Ricardo Almirón (42), ambos imputados.
Seguido a la argumentación del Ministerio Público, se reprodujeron audios entre Forlini, coordinadora de Swiss Medical, y Perroni, con el mismo cargo pero en Medidom S.A., la empresa tercerizada proveedora de enfermeros y equipamiento médico.
El primer audio es del 25 de noviembre de 2020, día de la muerte de Maradona, y es de las 15.38 de Forlini a Perroni, en donde le dice que necesita “un informe de todo lo que aconteció” porque lo “iba a mirar con la gente de Riesgo para ver si está bien o hay que mirar algo”.
En otro audio, de unos minutos después, Forlini volvió a insistirle por la confección del informe que que pueda firmarlo la enfermera “porque se va a hacer la autopsia hoy y va a participar nuestra gente”.
“No me voy de acá hasta que no se vaya la enfermera y me firme el papel, previo visualización suya”, le respondió Perroni.
También se exhibió un mensaje de Perroni a la enfermera Madrid donde le dijo que está “a la espera de que la abogada de Swiss nos diga que está todo bien”. La “abogada” es Flichman, a quien confundieron con una profesión que no ejerce.
El último audio reproducido fue entre Nelsa Pérez, coordinadora de Medidom, y su compañero Perroni, a quien le reenvió un mensaje de Forlini.
“Mary, todos tienen la asistencia, que me contacten a mí si van a declarar que Mariana (Flichman) los va a guiar antes de ir”, decía el mensaje de voz. Es en referencia a las declaraciones como testigo de las personas que estaban vinculadas a la internación de Maradona que se tomaron en las primeras horas y días posteriores a la muerte.






