Para encontrar a los únicos partidos de Brasil con una línea ideológica clara, es necesario mirar a la izquierda o al fondo a la derecha. Solo el Partido de los Trabajadores de Lula, el PT, la escisión que le nació al PT cuando llegó por primera vez al poder, que se llama PSOL, y el partido centrista que viró a la ultraderecha con el desembarco de los Bolsonaro, el Partido de la Libertad, mantienen una línea firme de defensa de unos principios. Entre esos dos extremos, existe un amplio espacio político poblado por el llamado Centrão, el gran centro, una constelación de partidos veleta. Conservadores en asuntos morales y liberales en economía, son de lo más flexibles, conocidos por ofrecer su apoyo parlamentario al mejor postor. La novedad en esta elección es que el Centrão apuesta por la neutralidad en la elección presidencial, sin declarar de antemano su apoyo al ultra Flávio Bolsonaro o al líder de la izquierda, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Los partidos del gran centro oportunista de Brasil se declaran neutrales en la elección presidencial








