Madrugada en Noruega, pero a nadie le importó. Miles de personas, incluido el príncipe heredero Haakon, se reunieron alrededor del palacio real de Oslo en la noche del domingo al lunes para celebrar “el milagro” de la victoria por 2-1 de Noruega contra Brasil en los octavos de final del Mundial.
Gracias a un doblete de Erling Haaland, el país escandinavo se clasificó para los cuartos de final, un nivel nunca antes alcanzado en la competición.
“Ahora todo puede pasar”, aseguró en su portada digital el tabloide VG, que define el triunfo como un “milagro”.“íAleluya!”, escribe, también con una referencia religiosa, el Aftenposten, para añadir: “Hemos mandado a Brasil al banquillo”.
“La aventura del fútbol noruego se lanza directa hacia las estrellas, con el resto del mundo a su estela”, considera el analista de este diario.
“LO IMPENSABLE ha ocurrido”, celebró el periódico Dagbladet. “No que Noruega haya vencido a Brasil -de hecho, nunca hemos perdido contra ellos-, sino que Noruega haya dominado a Brasil”.
Este diario hace referencia al hecho que Noruega tuviese más posesión de la pelota que Brasil, otrora paradigma del “jogo bonito” pero que apenas tuvo el balón un 35% frente a los noruegos.
En Oslo, unas 100.000 personas se reunieron para festejar la victoria, según la televisión pública NRK.
“íEs una locura!”, reaccionó ante NRK un aficionado con un casco vikingo, una seña de identidad entre los noruegos.
“Nunca habría creído que esto fuera posible”, dijo otro aficionado en un reportaje emitido en directo por la televisión.
Algunos, incluso el príncipe heredero Haakon, que se mezcló durante un tiempo con las celebraciones espontáneas, se divertían reproduciendo el ya famoso “Ro” vikingo: imitar el movimiento de remar mientras se corea “ro” (remar en noruego), que hace las veces de canto de unión de los aficionados noruegos y cuyos videos se han viralizado a través de las redes.
Mientras, sus hijos, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, presentes en el l MetLife Stadium de Nueva Jersey, se acercaron al vestuario para felicitar a los jugadores de la selección de Noruega.







