Lionel Messi dio a entender la semana pasada que este jueves jugará su último partido oficial en Argentina, marcando el cierre de un ciclo inolvidable para el capitán de la Selección. El encuentro ante Venezuela, correspondiente a la penúltima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas, no solo tendrá un valor deportivo, sino también un profundo significado emocional para los hinchas que lo vieron crecer, brillar y consagrarse como leyenda. La cita en el estadio Monumental promete ser una fiesta de despedida para uno de los mejores jugadores de todos los tiempos que, con 38 años, transita el tramo final de una carrera extraordinaria.
En esta nota, repasamos los únicos cinco partidos por Eliminatoria en los que el número “10” recibió la calificación perfecta de “10 puntos” por parte de Clarín, un reconocimiento reservado solo para actuaciones sobresalientes. Un homenaje justo y necesario para quien dejó una huella imborrable en cada cancha que pisó. Como todavía falta menos de un año para el Mundial 2026, tal vez la AFA programe algún encuentro amistoso para despedir al seleccionado campeón del mundo, pero lo concreto es que por los puntos será la última función del 10.
El rosarino disputó un total de 37 partidos con la celeste y blanca en la competencia eliminatoria para mundiales. La primera vez fue para Alemania 2006, el 9 de octubre de 2005, ante Perú en el Monumental. Argentina ganó 2-0 sobre el final, con un penal de Juan Román Riquelme, por falta a Messi, y un gol en contra de Guadalupe, al intentar rechazar un centro de Carlos Tevez. Fue un buen partido de Leo y fue calificado con un 7.
Sin embargo, recién siete años después tuvo su primer 10 en la calificación del diario. Resultó una reivindicación, tras los silbidos y las críticas en la Copa América del año anterior disputada en el país. El 2 de junio de 2012, Argentina goleó 4 a 0 a Ecuador, con un gol y tres asistencias de la Pulga.
Dos detalles de aquella noche en el Monumental. A los 31 minutos del primer tiempo, anotó el 3-0 para el seleccionado que entonces dirigía Alejandro Sabella, de zurda, en el área grande, tras una asistencia de Gonzalo Higuaín. Festejó, buscó la pelota y se la puso debajo de la camiseta, confirmando que Antonela Roccuzzo, su esposa, estaba embarazada por primera vez. Justo cinco meses después, el 2 de noviembre, nació Thiago, el mayor de la nueva generación de la familia.
El otro, a los 24 minutos del segundo tiempo y antes del 4-0 de Angel Di María, cuando todo el estadio empezó a cantar “Que de la mano/ de Leo Messi / todos la vuelta vamos a dar…”. Fue la primera de muchas reivindicaciones. También, de alguna manera, los futboleros empezaban a ilusionarse con ese equipo que estaba construyendo Pachorra Sabella.
Tres meses después, en septiembre, volvió a destellar en el triunfo por 3 a 1 ante Paraguay en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, pero su calificación fue 9. Sin embargo, un mes más adelante, el 12 de octubre ante Uruguay en Mendoza, otra vez se sacó un 10. Argentina ganó 3-0 con una participación decisiva suya.
Lo graficó bien Daniel Lagares en su comentario para este diario: “En 14 minutos, Messi transformó un empate en una goleada. A los 20 arrancó en posición de número 10, abrió a la izquierda para Angel di María, fue a buscar la devolución, se anticipó a Muslera y definió de derecha entre las piernas del arquero. Nueve minutos después marcó el quiebre en la jugada que derivó en el gol de Agüero, con una sutileza para habilitar a Di María. Y a los 34 completó otra noche de 10 con una viveza para ejecutar un tiro libre por debajo de una barrera que sabía que saltaría… y saltó. La pelota, mansa tras su toque de mago, entró justo al lado del palo izquierdo del arquero”.
Pasó la final del Mundial de Brasil, pasó la Copa América de Chile y la Copa América Centenario en Estados Unidos. Pasó la renuncia, la histórica frase “se ve que la Selección no es para mi”, arribó Edgardo “Patón” Bauza, lo convenció de volver y en San Juan, ante Colombia, el 15 de noviembre de 2016, tuvo otra actuación descollante. Messi rescató al equipo y a sus compañeros, y hundió a los cafeteros. Hizo un colosal gol de tiro libre, realizó una asistencia dulce en el grito de Lucas Pratto y, finalmente, una guapeada y pase-gol a Di María. Desequilibró por todos los sectores y estuvo muy preciso en cada lanzamiento desde los costados con pelota detenida.
Como cada encuentro tiene su historia, tras aquella victoria en San Juan, Messi encabezó la rebelión de los jugadores contra los periodistas, por la acusación de Gabriel Anello, días antes del juego, de que el Pocho Ezequiel Lavezzi fumaba marihuana en la concentración. El capitán explicó que no iban a hablar más con la prensa, decisión que se mantuvo hasta octubre de 2017, cuando el equipo logró la clasificación a Rusia 2018 en Quito, Ecuador, tras vencer 3-1 con tres goles de Leo.
Foto: AP El 9 de septiembre de 2021 hubo ovaciones varias en el Monumental, porque la Scaloneta había roto el maleficio y en julio se había consagrado campeón de la Copa América después de 28 años. Y, finalmente, Messi pudo festejar por primera vez con la Mayor. El rival, Bolivia, fue un espectador más en la fiesta. La Selección ganó 3-0, el capitán marcó los tres goles y, de yapa, quebró un nuevo récord al superar a Pelé como máximo anotador, con 79 tantos, de selecciones sudamericanas.
“Lo busqué hace mucho esto, lo soñé y gracias a Dios se me dio”, dijo tras las ovaciones y entre lágrimas, con un barbijo en la boca, ya que todavía había protocolos por la pandemia del covid-19.
El último 10 del 10 fue el 15 de octubre del año pasado. Llevaba 333 días sin jugar en el país y volvió con todo, ahora otra vez con la Copa América como estandarte, ahora por el bicampeonato. Además, se le notó la ausencia porque las pidió todas y buscó jugar con todos. La víctima de tanto talento también fue Bolivia (6-0). Hubo un hattrick del ahora jugador del Inter Miami, que además asistió a Lautaro Martínez y Julián Álvarez.
“La verdad no me puse ni fechas ni plazos, quiero disfrutar de todo esto. Me emociona más que nunca estar acá, sentir el cariño de la gente porque pueden llegar a ser los últimos… Me queda el final de temporada y empezar el año haciendo una buena pretemporada, que el año pasado no la tuve porque estaba con la cabeza pensando en la Copa (América) y me cuidé de más. Ahora, a terminar bien el año y seguir disfrutando día a día”, dijo, después de su recital. Ahora, parece que se viene la última función en el país, al menos oficial.








